Si la oposición logra su objetivo, marcará un retroceso en las políticas sociales que Obama impulsó y logró aprobar en el Congreso desde su llegada a la Casa Blanca
La nueva mayoría republicana en la Cámara de Representantes de Estados Unidos está decidida a no perder tiempo y apenas asuma en enero lanzará su ofensiva para derogar la reforma del sistema de salud que impulsó el presidente Barack Obama a través de recortes del presupuesto de la medida, informó ayer el diario The New York Times
Aunque no tienen los votos suficientes para su objetivo declarado de acabar con la ley, aprobada por el Congreso en marzo, los líderes del partido esperan usar su renovado poder para administrar los fondos de la Cámara baja con el fin de retar los principales elementos de la medida, según el rotativo
“Si no podemos revocar inmediatamente el ‘Obamacare’ (nombre que los republicanos otorgan a la ley), entonces es mi intención empezara revocarlo pieza a pieza, bloqueando los fondos para su implementación y la emisión de regulaciones necesarias para que funcione”, dijo el representante por Virginia Eric Cantor
A medida que perfilan su estrategia, los líderes de la oposición en ambas cámaras ven cada vez más claro que su mejor arma está en el presupuesto, y empiezan a formular propuestas como la de tratar delimitar los recursos disponibles para la agencia federal que regula las tasas en el país
Además, los líderes republicanos aseguran que usarán su control sobre el gasto para bloquear los programas de seguros federales, y se esforzarán en limitar el acceso a los planes subvencionados por el gobierno que incluyen la cobertura del aborto, uno de los asuntos que más controversia causó durante el debate de la medida
La reforma del sistema de salud, dotada de u$s 940.000 millones y que se aplicará a lo largo de diez años, amplía la cobertura médica a 32 millones de estadounidenses, impone más regulaciones a las aseguradoras y pretende reducir el déficit y los costos de salud.
En una muestra del retroceso en los objetivos de la Casa Blanca tras el resultado electoral del pasado 2 de noviembre, Obama afirmó que existe “una base” para el acuerdo entre demócratas y republicanos respecto a la renovación de los recortes de impuestos aprobados por George W. Bush, y que expirarán al finalizar 2010.
En una entrevista emitida ayer en el programa ‘60 Minutes’ de la cadena CBS, Obama se mostró dispuesto a considerar la propuesta que le planteó en septiembre el próximo presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, sobre la prórroga de la medida por dos años más.
“Creo que con propuestas tan específicas estamos sentando la base para una conversación”, aseguró Obama. “Eso significa que podemos revisar las proyecciones del presupuesto y pensar en lo que necesita ahora nuestra economía, teniendo en cuenta que aún está débil”.

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