Los hechos ocurridos en Buenos Aires y otros que a diario se observan en la provincia en el plano del delito, nos están dando una señal contundente de que la sociedad añora el orden, quiere trabajo en blanco y dignidad en lo cotidiano.
Mensajes escuchados recientemente que provienen de cierta dirigencia, conceptualmente no están bien orientados: “No habrá más pobres cuando se reparta la riqueza”, se escuchó, por ejemplo, que es igual a sostener que cada vez tendremos más argentinos alejados de los circuitos de producción y del trabajo.
Sin educación de calidad y rigor profesional o laboral no es posible hoy ingresar en los circuitos laborales y de producción.
Es palpable lo mencionado en las transformaciones ocurridas en el trabajo rural, donde muchas familias hasta épocas cercanas encontraban su posibilidad de empleo.
De igual manera, no habrá más trabajo si no se ensanchan los caminos hacia el desarrollo con la biotecnología, el aporte de innovaciones provenientes del mundo científico, de las oportunidades de negocios, de la extensión de las fronteras comerciales e industriales.
Estos caminos ensanchados serán los que nos permitirán en el tiempo terminar de vivir de los subsidios sociales o del Estado, convertido ya éste en una guarida de corto plazo, porque necesariamente deberá ir hacia su profesionalización y organizar los servicios que presta.
Privilegios tales como el empleo asegurado en la Empresa Provincial de la Energía porque un progenitor trabajó en la empresa, en la actualidad no tienen cabida en términos de la profesionalización requerida en las empresas de servicios. Y lo mismo ocurrirá en otros ámbitos del Estado, sea municipal, provincial o nacional
Trabajo productivo
La tecnología ha reemplazado la cantidad por calidad. Por eso, en una complementación ineludible entre el Estado y el sector privado, la meta es crecer para que haya más puestos de trabajo productivos y se eviten las migraciones de jóvenes a centros urbanos económicamente más dinámicos.
Santa Fe debe plantearse como propósito mayor dar ese salto tecnológico y lo puede hacer por su estructura científica y académica.
Meses atrás, desde el Ministerio de la Producción se indicaba que en cuatro ciudades de la provincia se habían contabilizado 140 empresas de software y contando sólo aquéllas que estaban asociadas a alguna cámara empresaria. Un nicho de trabajo que están aprovechando la juventud capacitada e inquieta, que busca un futuro más independiente.
En otro ámbito, para dar una línea de ejemplos distinta, la producción láctea regional se reunió para diseñar la fabricación de un producto diferenciado con calidad y con posibilidades en los mercados externos. De esta forma se sale de los negocios anudados solamente a los commodities como la leche en polvo y los quesos de pasta dura.
Esta semana, se llevaron a cabo los actos centrales por los 100 años del Puerto de Santa Fe. En la ceremonia oficial, se visualizó que no habrá retorno en cuanto al proyecto de traslado del puerto a la vera del Paraná. El propio gobernador Hermes Binner en su discurso, habló de 24 grupos económicos que siguieron el proceso de consulta del anteproyecto, etapa que en los medios empresarios se denomina “data room”.
Pero también en el marco de esta celebración, tuvo lugar el recital de Virginia Tola, que triunfa en los ámbitos más exigentes del canto lírico. Tola surgió del Coro de Niñas y Adolescentes de Santo Tomé. Sus condiciones para el canto fueron potenciadas por una acción complementada entre familia y Dirección del Coro. Tuvo preparación técnica en el Teatro Colón de Buenos Aires y luego ya participó de concursos internacionales en Europa, donde en la actualidad es homenajeada.
Pero para que se abran fronteras estas fronteras en el arte, la ciencia, la innovación tecnológica o en el comercio, se debe salir del discurso fácil de que al futuro lo van a resolver los otros.
Riqueza y agenda
Se distribuye riqueza, por ejemplo, cuando se da trabajo en blanco, cuando cada uno paga los impuestos que le corresponde, cuando hay una utilización racional e inteligente de los recursos públicos, sobre todo orientándolos a acciones que van a generar desarrollo, que es un concepto muy diferente al de crecimiento económico en términos relativos.
Pero esperar que con un sistema clientelar y una baja calidad de educación, tanto en lo que corresponde a la gestión pública como a la privada, vamos a tener menos personas excluidas de los circuitos laborales, es una mentira. Y, además, una mala acción, si el pronóstico proviene de la dirigencia política, empresaria o confesional. Una mala acción porque no está planteando un escenario de realidades que no puede desconocer.
En pocos días más, los partidos políticos, las coaliciones o los frentes partidarios deberán tomar sus decisiones sobre la oferta de precandidaturas para los cargos provinciales y municipales.
Existe un divorcio entre el tiempo y ruido que ocupa el llegar a ellas y la ciudadanía que está viviendo un presente de consumo con inflación, que en algún momento se va a cortar.
Las fiestas de fin de año conllevan como dinámica que se consuma más de lo que se necesita. Al margen de este aspecto puramente coyuntural, que se da sólo unos días en el año, la ciudadanía ha definido una agenda surgida por el lado del espanto: quiere seguridad, trabajo, servicios que funcionen, orden, posibilidades de educación y de dignidad habitacional; demandas todas que implican una Argentina y una Santa Fe con un foco mayor puesto en el desarrollo interno, en la profesionalización de la política; más sinceridad en los mensajes de la dirigencia a la sociedad y ética en los negocios del Estado.

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