Ayer en la tarde, los especialistas del hospital Garrahan de Buenos Aires le quitaron finalmente el respirador artificial al pequeño Renzo Salvatore Antonelli, el niño correntino por el que rezan miles de argentinos.
La novedad se difundió por los allegados de la familia Antonelli, a través de las cuentas de twitter y facebook. Luego, las principales agencias periodísticas se hicieron eco y finalmente Jorge Ramos, el abuelo de Renzo, confirmó el hecho. "Respira sólo con una mascarilla", manifestó.
De este modo, la historia del niño suma un nuevo capítulo, desde su larga espera de casi 10 meses en la lista del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante; el trasplante al fue sometido el 2 de junio, la reacción tardía del órgano que derivó en una reinscripción a la lista de espera nacional y el finalmente, el sorpresivo paro cardiorespiratorio del último fin de semana, del que fue reanimado casi 22 minutos después.
En simultáneo, se multiplican las muestras de cariño de parte de la población.
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