Renunció la directora del hospital Molas

El domingo, en soledad, la funcionaria se tuvo que hacer cargo de la guardia central por falta de personal. El gobierno confirmó su dimisión pero todavía no se la aceptó. Sigue la sangría de profesionales.
El centro de salud de mayor complejidad de la provincia atraviesa por estos días una crisis que podría costarle las renuncias de su directora, Ana Alday, los tres directores asociados y un jefe de división, cuatro jefes de servicio y un terapista. El alejamiento de médicos y funcionarios se sumaría al déficit de personal que vienen denunciando reiteradamente el gremio de los trabajadores de la salud y la Asociación de Profesionales del Molas, que el jueves confluirán en una asamblea que podría decretar una serie de medidas de fuerza, si el ministro del área, Luis Ordóñez, no les concede la audiencia que, en duros términos, le solicitaron en las últimas horas.

La médica Ana Alday elevó ayer a la mañana su renuncia a las autoridades del Ministerio de Salud. Lo mismo hicieron su colega, Diego Fanfliet, y los contadores Oscar Cerinignana y Mabel Castro. Los tres son directores asociados del Molas. Sus renuncias no fueron aceptadas y, por ahora, están siendo analizadas por el ministro.

Pero los directivos no son los únicos que decidieron alejarse en medio de la crisis. En lo que va del verano, presentaron sus demisiones el jefe de la División Clínica Médica, Miguel Narvaja, y los jefes de los servicios de Diagnóstico por Imágenes, Hugo Cobos; Anestesiología, Juan Carlos Domínguez; Clínica Médica, Fernando Follis; y Pediatría, Fabio Belloso.

"La Dra. Ana Alday, ha presentado la renuncia a su cargo, justificándola en razones personales -informó ayer un parte oficial de prensa-. Por tal motivo la misma se encuentra en análisis por parte de las autoridades pertinentes, y la resolución será comunicada oportunamente". El comunicado fue difundido en horas de la noche por la Dirección de Prensa de Casa de Gobierno, cuando la versión ya circulaba en los portales y agencias de noticias.

Asamblea.

El Sindicato de Trabajadores de la Salud (Sitrasap), el cual está en formación, y la Asociación de Profesionales del Hospital Lucio Molas, convocaron a una asamblea para el jueves. "Le enviamos una nueva nota al ministro Ordóñez, solicitándole una audiencia. Si no nos la concede, seguramente nos encaminaremos a tomar medidas de fuerza", dijo Carlos Ortellado, líder del personal agremiado.

Ambas entidades vienen denunciando desde hace tiempo que el Molas está colapsado. Lo mismo sostuvo la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). Una fuente que transita a diario los pasillos del hospital más grande de la provincia aseguró que el fin de semana la propia directora, Alday, tuvo que ocuparse, sola, de la guardia central. Indicaron además que en los últimos días suelen estar a cargo algunos residentes que cursan el tercer año de la carrera de medicina y se encargan de la guardia sin supervisión. "Es una locura. Están pagando dos veces y medio esas guardias, pero el que las hace se juega el pellejo", graficó un médico del centro de salud.

En el área de psiquiatría, fuentes consultadas por este diario aseguraron que la propia directora de Salud Mental de la provincia, Gladys Isabel Kruger, estuvo de guardia.

Ayer, las precipitaciones de las últimas horas agregaron un condimento más (aunque no nuevo) al malestar que existe en el Molas. Pacientes internados en las habitaciones de Clínica Médica, en planta baja, y Clínica Quirúrgica, en el primer piso, denunciaron la presencia de goteras y filtraciones. Lo mismo había pasado antes en los sectores de Tocoginecología y Neonatología. En enero, durante los días de intenso calor, también los pacientes del Molas fueron noticia cuando denunciaron el agobiante calor que debieron soportar dado que el equipo de aire acondicionado estaba fuera de servicio.

Además, la precaria situación del área de Terapia Intensiva, donde no se pueden hacer internaciones porque los respiradores están rotos, se habría cobrado otra renuncia: uno de los médicos del staff, de apellido Berrueta, se sumó a la lista. Si faltaba algo más, tampoco funciona el tomógrafo.

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