Una pareja fue ultimada en un salvaje ataque. El acusado, confeso, es uno de los miembros de la familia del joven muerto. Hasta hoy, el móvil sigue siendo un misterio.
Los agentes reaccionaron rápido y alcanzaron a frenar las intenciones del supuesto homicida arrepentido, al que luego identificaron como Gastón César Gregorio. Más tarde, un patrullero de la Comisaría 2ª llegó hasta su casa de la calle Alberdi 2.224. Cuando ingresaron, los oficiales encontraron en un pasillo el cadáver de Matías, el hermano de 16 años de César; estaba en medio de un charco de sangre y a simple vista, el deceso se produjo por múltiples y certeras puñaladas en distintas partes del cuerpo.
El espectáculo no acabó ahí. A unos metros, dentro de la habitación de la víctima, se hallaba también el cuerpo sin vida de su novia, Rocío Castillo de 17 años. La joven presentaba similares lesiones y estaba envuelta en las sábanas ensangrentadas donde había sufrido el brutal ataque.
El arma homicida, un cuchillo tipo carnicero, quedó tirado en una vereda de la calle trasera al domicilio, junto a la billetera del presunto autor del hecho.
Fue él mismo, quien dijo a los investigadores dónde podrían encontrarlos, porque los dejó caer mientras huía atravesando el patio de una vivienda vecina. Justamente, debido a sus propias declaraciones y al aporte de varios testigos, Gregorio quedó alojado en calidad de detenido, como único responsable de ambos crímenes.
Horas después, la autopsia practicada a la joven pareja, reveló la saña con la que actuó el asesino. Ambos habían sido sorprendidos mientras dormían. La puerta de la habitación estaba destrozada y los profundos cortes en sus brazos, revelaron que intentaron defenderse durante un breve forcejeo.
CELOS, IRA Y DESENGAÑO
El caso generó una fuerte conmoción popular, por sus características y por los detalles que poco a poco se fueron conociendo sobre la relación turbulenta entre Gastón, su hermano menor y Rocío.
Se habló de un triángulo amoroso, que cegó al criminal por los celos del amor no correspondido de la joven. Pero los familiares de Castillo, indicaron que el problema era el rencor entre los de la misma sangre, por otra situación sentimental que los involucraba.
Una tía de Rocío, señaló que el menor mantuvo una relación con otra joven antes de ser novio de su sobrina. "Pero terminó con ella cuando se enteró que esa chica tenía encuentros con su hermano Gastón. Desde entonces, entre ellos, no se llevaban bien y Rocío pagó las consecuencias", expresó en ese momento la mujer.
Respecto al intento de suicidio del acusado y al alegato de "emoción violenta" que presentó su defensa, la querella la desmintió en varias oportunidades. Hoy, Gregorio espera juicio en el Penal Nº 6 de San Cayetano.
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