Un relleno sanitario argentino quedó primero en un ranking mundial de emisiones de metano

Un relleno sanitario argentino quedó primero en un ranking mundial de emisiones de metano

El relleno sanitario Norte III quedó en el primer lugar de un ranking mundial de emisiones de metano. Ceamse cuestionó la metodología utilizada en el estudio.

El Complejo Ambiental Norte III, ubicado en Campo de Mayo, es el relleno sanitario que más metano emitió en el mundo, según un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (Ucla).

El predio recibe unas 18.000 toneladas de residuos por día y concentra cerca del 45 por ciento de la basura que se genera en la Argentina.

El ranking fue elaborado por el proyecto STOP Methane, del Instituto Emmett de Ucla, a partir de observaciones satelitales realizadas durante 2025 por Carbon Mapper.

Los investigadores detectaron más de 110 plumas de metano durante 21 pasadas sobre Norte III.

El metano es uno de los principales gases responsables del calentamiento global. Según el investigador Juan Pablo Escudero, reducir sus emisiones puede generar un impacto relativamente rápido sobre el aumento de la temperatura.

Por qué Ceamse cuestiona el ranking

El complejo es operado por Ceamse, que cuestionó la comparación realizada entre los distintos rellenos sanitarios.

La empresa sostiene que el ranking mide emisiones absolutas y no contempla el tamaño de cada predio, la cantidad de residuos que recibe ni sus sistemas de captación de biogás.

Norte III posee unas 500 hectáreas y recibe residuos de una población de alrededor de 14 millones de personas.

Un informe técnico presentado por Ceamse propone medir las emisiones en relación con el volumen de residuos procesados.

Con ese criterio, Norte III deja de ocupar el primer lugar entre los diez rellenos analizados y pasa a mostrar una baja intensidad relativa respecto de su volumen diario de residuos.

Qué hace Ceamse para controlar el metano

Ceamse informó que cuenta con una planta que transforma el biogás generado por los residuos en energía, equivalente, según la empresa, al consumo de unas 200.000 personas.

Además, desde enero de 2025 utiliza el método Sniffer para detectar emisiones superficiales de metano.

La tecnología cuenta con aprobación de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA).

Ucla aclaró que las imágenes satelitales corresponden a mediciones puntuales y no constituyen un inventario anual.

Sin embargo, Escudero destacó que las más de 110 detecciones realizadas durante 2025 muestran que las emisiones existen.

El otro problema: los residuos orgánicos

El metano también está relacionado con la cantidad de residuos orgánicos que llegan a los rellenos sanitarios.

En América Latina y el Caribe, estos residuos representan el 52 por ciento de la basura, según datos del Banco Mundial.

Para reducir las emisiones, los investigadores plantean que no alcanza con mejorar los sistemas de captura de biogás.

También consideran necesario disminuir la cantidad de residuos orgánicos mediante la separación en origen, el compostaje y la valorización de la materia orgánica.

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