El regreso de Cristina aumenta las expectativas

La semana comenzará con fuertes expectativas. El regreso de Cristina Kirchner a la actividad permite a los inversores pensar que finalmente llegará la reacción del Gobierno a la actual coyuntura de fuga de dólares que ya se está tornando insostenible. No hay dudas de que la pérdida de reservas es el mayor desafío que se tiene de muy corto plazo, y tampoco se puede negar que esta inercia de caída (en el año se perdieron más de 10.500 millones de dólares o un 25%) no puede continuar.
Si bien se coincide en que la necesidad de tomar medidas debe ser prioritario, no parece existir acuerdo sobre cuáles deberían ser. Rumores los hay de todo tipo y tenor, y van desde cambios de Gabinete, hasta mayores controles a las importaciones, que es algo que ya se observó esta semana. Otros hablan de mayores cargos al sector turismo y hasta un desdoblamiento cambiario. Incluso esto podría ser acompañado, por el lado de la oferta, con una mayor ortodoxia por parte del Gobierno. Algo que también se está viendo con el acercamiento con el FMI, mediante el nuevo IPC, el arreglo con el Ciadi para destrabar créditos con el Banco Mundial y hasta una posible reanudación de las conversaciones con el Club de París.

Por otra parte, en lo que también se coincide es que sin un ajuste integral que mejore expectativas de corto se va hacia un escenario de brecha creciente e inflación, que irá acelerándose hacia 2015. Algo último que, al menos, garantizará una incertidumbre alta por momentos.

De hecho, la semana terminó nuevamente con un dólar marginal en casi los $ 10, un dólar oficial muy cerca de los $ 6 y con un Central que busca acelerar, de forma muy gradual, el ritmo de devaluación, lo que lo hace tener un costo en reservas.

Con respecto al comportamiento de las acciones y los bonos, la visión no se modifica en esta coyuntura. Un Merval más bien lateral, que presenta como característica una marcada suba en la volatilidad. Para el plazo a 10 días, este indicador se disparó de un promedio del 26% entre las PASO y las elecciones, a niveles del 50% promedio tras el 27 pasado. En un escenario, además, de menores negocios y una temporada de balances que terminó imprimiendo cierta selectividad, pero sin grandes sorpresas.

Hay que recordar que el driver político fue el principal disparador de la bolsa en los últimos meses, y pasada las elecciones, era previsible observar cierta lateralización para descomprimir las subas acumuladas. Y si bien el giro en las expectativas de cara a 2015 siguen convalidando el atractivo de las acciones locales para quien tenga un horizonte de inversión a dos o tres años vista, de corto la volatilidad será alta (reflejando el mayor nerviosismo que existe en estos valores) y la posibilidad de una corrección más profunda se mantiene abierta. La incertidumbre de cómo se encarará el período de transición que nos separa de 2015 será clave para el mercado, en especial cuándo cada vez es más prioritario afrontar las debilidades mencionadas.

En este marco, insistimos, que las expectativas ahora están concentradas en la vuelta de la Presidenta y la posibilidad de anuncios. ¿Cómo se tomarán? Dependerán del tenor que tengan. La visión para los bonos es la misma. En las últimas semanas su performance ha sido más cauta a la espera de señales de cómo el Gobierno encarará la transición. Mientras que, como noticia sobre el juicio de los holdouts , se dice se estaría avanzando en la propuesta de Gramercy. Una oferta de los holdings a los holdouts , específicamente, al NMElliot por el litigio en Estados Unidos. No obstante, insistimos que su instrumentación puede resultar muy compleja, lo que mantiene baja las chances de éxito. A la vez que debemos incluso resaltar que no sería una solución integral, sino parcial, al tema.

En este marco, vemos un mercado de títulos que está operando con una mayor volatilidad que las semanas anteriores, pero sin grandes correcciones como producto de ciertas expectativas abiertas y por el hecho que continúan siendo una opción atractiva para protegerse de la depreciación del tipo de cambio. Nuestra recomendación se mantiene positiva para títulos en dólares, ley nacional, tales como el RO15, AA17 y DICA.

DATOS PARA TENER EN CUENTA

La Fed seguirá siendo un driver de corto clave para los mercados. Con índices en máximos, la mirada está centrada en interpretar cuándo finalmente el organismo comenzará con el recorte del QE3.

En torno a los $ 10, el blue amplió su brecha con el oficial a niveles del 67%. Su máximo fue de $ 10,45 en 8 de mayo pasado. Se esperan medidas cambiarias en el corto plazo.

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