Lo detalló un informe de la consultora Economías y Regiones, por el movimiento de préstamos hasta marzo de este año. Corrientes se destacó con el mayor incremento del país
Hasta marzo de 2011, los préstamos del sistema financiero argentino destinados al sector privado y público no Financiero alcanzaron a $231.449 millones. Esta cifra, según un informe de la consultora Economía y Regiones, representa un incremento del 39% con relación al mismo período del año anterior y alcanza al 11.9% del PBI. Una participación muy baja, si se tiene en cuenta que en Brasil la participación del crédito en el PBI llega al 57%, y en EE.UU. al 212%.
En cuanto a la composición de los préstamos privados por actividad, se destacó que los mayores demandantes o receptores de préstamos han sido las personas físicas en relación de dependencia laboral o asalariados (33% del total), siendo éstos créditos destinados al consumo. El mayor crecimiento se dio en la provincia de Corrientes (65%), seguida por Salta y Tierra del Fuego (56%), y le siguieron Misiones, Neuquén y Jujuy con 50% de incremento.
La distribución regional de los depósitos y préstamos continúa evidenciando una fuerte concentración en unas pocas jurisdicciones: la Capital Federal, junto con las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza, concentran cerca del 86% de los préstamos y depósitos; en tanto que el 14% se distribuye en las 19 provincias restantes. En cuanto a la composición de los préstamos privados por actividad, se destaca que los mayores demandantes o receptores de préstamos han sido las personas físicas en relación de dependencia laboral o asalariados (33% del total), siendo estos créditos destinados al consumo. Por su parte, el sector Servicios concentra otro 26% del stock total, mientras más lejos le siguen la Industria Manufacturera (17%), la Producción Primaria (13%), el Comercio (7%), la Construcción y Electricidad Gas y Agua, ambas con una participación del 2%.
El informe detalló que en el último año, el monto de los préstamos otorgados a trabajadores asalariados creció un 37%. No obstante, en términos relativos su participación sigue siendo elevada, si consideramos que asciende al 4% del PIB. Por su parte, los préstamos destinados al comercio fueron los más dinámicos, con un crecimiento del 60% entre puntas.
Más sencillo de ofrecer y cobrar
En referencia al crecimiento de los créditos al consumo, Gerardo Alonso Schwarz investigador en jefe de la Fundación Mediterránea regional NEA, destacó que para los bancos es mucho más sencilla la oferta de préstamos destinados a este tipo de operatorias.
“Los tomadores de este tipo de crédito son personas que tienen relación de dependencia y a las que el mismo banco les ofrece financiamiento a través de la tarjeta de crédito, que hasta se la envían a domicilio. Para activar el financiamiento el cliente sólo tiene que activar la tarjeta y usarla. Así los hacen ingresar al sistema. Ahora el banco tiene mayores facilidades para cobrar a los asalariados que a una empresa. En el primer caso se le cobra por el sueldo y a la empresa por la facturación”, explicó.
Más pobreza, menos ahorro
Schwarz, también explicó que el consumo en las regiones más pobres del país (como es el NEA) se incentiva además de la facilidad del crédito por los mismos limitados salarios de los asalariados.
“Cuando uno tiene menores ingresos la propulsión marginal a consumir es mayor. Obviamente todos sus ingresos se los dedica a la comida. Cuando pasemos el umbral de necesidades básicas vamos a empezar a pensar en el ahorro. Y el ahorro es por definición un bien de lujo”. Paradójicamente frente a la menor incidencia de los préstamos a empresas, el investigador resaltó que resulta extraño el poco movimiento de los fondos disponibles para el sector empresarial “Días atrás en diálogo con un funcionario del BCRA me recordó que los “Créditos del Bicentenario” disponibles actualmente para el sector productivo eran de 8 mil millones de pesos, pero sólo habían presentaciones por 800 millones de pesos. Y sobre los cuales hasta el momento, sólo se habían otorgado 100 millones de pesos”.
ANÁLISIS
Con el consumo de los pobres se enriquecen los bancos
El estudio de la consultora Economía y Regiones de Rogelio Frigerio, prueba que la columna vertebral del modelo kirchnerista, consiste en canalizar hacia el consumo la mayor parte de nuestros recursos financieros. Hay que financiar a los pobres, ¿Por qué? Por razones políticas y porque el estímulo a la demanda, debería bastar para apuntalar la oferta. Esto en los hechos no se ha verificado, pues si bien un nivel de consumo sostenido es necesario, resulta insuficiente para generar oferta en países de baja capitalización interna, donde supeditar el proceso productivo a la expansión del consumo, termina generando presiones inflacionarias y alentando distorsiones en los precios relativos (mediante subsidios cruzados y precios máximos fundamentalmente) que acaban por afectar el ahorro y la inversión. Este punto es central: dirigir el escaso crédito nacional hacia el consumo postergando a los sectores productivos, es pan para hoy y hambre para mañana. Solo los bancos se benefician, que canalizan la mayor parte de su cartera al consumo porque cobran exorbitantes tasas de créditos, que no podrían cobrar al sector productivo. También se observa que el crédito al consumo es tanto mayor cuanto más pobre es la provincia examinada. En Misiones por ejemplo, es del 58%, casi el doble de la media nacional. Es lógico que trabajadores de salarios bajos, aprovechen el clima favorable para endeudarse (sobre todo con tarjetas de crédito) y tener acceso a bienes de consumo que de otra manera no tendrían. En cambio en los países serios la clave es la oferta agregada. El crédito prioritariamente se canaliza hacia la producción, la ampliación de la oferta agregada amplia la oferta laboral y posibilita mejores salarios reales y mejores condiciones de vida de los trabajadores.
El NEA más activo en consumo
Mientras que en las provincias con mayor desarrollo relativo hay una estructura crediticia repartida entre todos los sectores de la economía (como es el caso de la Caba, Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Mendoza, Tucumán y Santa Fe), las de menor desarrollo relativo presentan una significativa concentración del crédito destinados a los asalariados. Con excepción de la región Pampeana, el sector asalariado fue el principal destinatario de la cartera de préstamos, alcanzando por ejemplo, a más del 77% de los préstamos otorgados en la provincia de Formosa y el 82% en la provincia de Catamarca. En el NEA, en tanto, la proporción de los préstamos a los Asalariados se eleva al 58%, otro 12% al sector Servicios, mientras que el 30% restante se distribuye entre Comercio, Construcción, Industria Manufacturera y Producción Primaria. En cambio en la Región Pampeana el principal destinatario de los préstamos fueron el sector Servicios y los Asalariados (30% del total), seguidos por la Industria Manufacturera (19%), la Producción Primaria (11%) y Comercio (7%).

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