El equipo del parque Mitre le ganó 77-71 el primer punto de las semifinales a Boca Juniors, que habrá lamentado la gran chance que se le escapó de revertir la ventaja de localía. En un partido por demás complejo, el rendimiento fue de menos a más y lo liquidó Martínez.
Mañana volverán a verse las caras “remeros” y “xeneizes”, por lo que no habrá mucho espacio para festejar y sí más bien para mejorar el rendimiento, que esta vez fue de menor a mayor, encontrando en el momento culminante inspirado a Javier Martínez, el paraguayo que se ganó el mayor respeto y cariño de la gente de Corrientes que lo coreó por ser responsable directo en el final de la victoria.
El primer cuarto tuvo una superioridad manifiesta de Boca a partir del dominio de la pintura del puertorriqueño Santiago, quien fue difícil de controlar en el uno contra uno (seis) pero también generó espacios para sus compañeros. En ese sentido, el que mejor lo aprovechó fue De Groat, quien llegó a 10 puntos en el segmento, para establecer una diferencia de nueve: 23-14. ¿Regatas? Lució maniatado, como dominado a la voluntad ajena. Empezó con dos “bombazos” de Quinteros y Martínez pero después le faltó sustento, tanto en defensa como el ataque. Además, Boca ganó 11-4 los rebotes y entonces todo se le hizo cuesta arriba, lo cual generó incertidumbre en el colmado estadio José Jorge Contte.
Fue pasajera la reacción de Regatas en el arranque del segundo cuarto. Porque cambió la actitud esencialmente en la defensa y generó los primeros errores del “xeneize”. De todos modos, apenas pudo acercarse a cinco (21-26) por el empuje del enérgico Romano. Sin embargo, no alcanzó regularidad y Boca, con la vuelta de piezas fundamentales como Santiago, volvió a tomar el control, al punto que extendió la máxima a 31-21. El minuto pedido por Casalánguida ayudó para volver a afianzar la postura defensiva. Un yerro de Santiago, quien al intentar revertir para Aguerre mandó el balón a la platea, encendió al público, que también tomó partida. Y entonces se enchufó el equipo del parque Mitre, que encadenó una racha de 7-0 para ir al descanso largo a tiro (28-31) pese a tener un magro porcentaje de eficacia en tiros de cancha: 8/30 (0/5 triples en el segundo segmento), apenas el 27%.
En la reanudación del juego, el nivel de tensión creció para los dos equipos. Regatas porque sostenía el compromiso extra de la localía y Boca porque fue incurriendo en faltas reiteradas, que lo obligaron a hacer descansar -por caso- a Santiago. Fue cuando mejor se sintió Regatas para atacar más cerca del aro a través de Meyinsse. Además surgieron aciertos a distancia de Martínez y Quinteros, quien conectó dos triples para permitir que su equipo pase por primera vez al frente en la noche y llegue al segmento final arriba 53-48.
El cuarto período fue electrizante. Máxime con lo que estaba en juego. Regatas descanso en el desequilibrio de Quinteros y Boca apostó por De Groat. Hasta que restando 6:18 hubo un quiebre. Porque el árbitro Estévez le pitó una falta ofensiva a Santiago juzgando que rodeó a Kammerichs y la protesta airada del puertorriqueño le valió la técnica y exclusión del juego por llegar al límite de 5. Esto enardeció al "Che" García, quien también fue sancionado con técnica. Quinteros aprovechó los cuatro libres y Regatas tomó distancia de 63-54. Boca, con orgullo pleno, volvió a incomodar al dueño de casa tras triple esquinado de Aguerre. Y entonces surgió como un "bombero" Martínez para cargarse el equipo al hombro y sumar 6 puntos consecutivos, a la postre clave para el triunfo y consecuente alivio.

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