El equipo del parque Mitre juega el cuarto punto de la serie de semifinales con Boca Juniors, desde las 20 en La Bombonerita. Repetir la defensa del jueves pero mejorar el aspecto ofensivo y sobre todo no incurrir en tantas pérdidas, el objetivo de los de Casalánguida.
Este nuevo capítulo volverá a tener como escenario hoy a “La Bombonerita”, donde anteanoche el “xeneize” tuvo el respaldo de más de dos mil personas y logró descontar con un claro triunfo 72-61. El partido comenzará a las 20 y será arbitrado por Daniel Rodrigo, Diego Rougier y Roberto Smith.
En caso de ganar Boca, el desempate será el miércoles 1 de mayo en Corrientes. De hacerlo Regatas, habrá conseguido un histórico pase a la final de la máxima competencia basquetbolística en el país.
No tuvo Regatas un buen desempeño el jueves y lo pagó con derrota. Boca salió decidido a descontar, enseguida tomó una ventaja tranquilizadora y aún cuando después reaccionó su rival, supo manejar los ritmos del partido mediante un Daniel Santiago indomable en la pintura, sumado a la buena defensa colectiva que le permitió ensayar muchos puntos en ataques rápidos y transición.
Regatas padeció el número de pérdidas que fue aumentando con el correr del juego hasta llegar a 22 en la noche según la planilla oficial de la LNB. Claro que en el rectángulo de juego parecieron más los errores.
Sin la injerencia de otras noches de Javier Martínez en la conducción y Paolo Quinteros en el goleo, al equipo del parque Mitre todo le costó más. Porque encima Federico Kammerichs, quien jugó apenas 12 minutos por sufrir un corte en la frente producto de un golpe que le dio Santiago, tampoco tomó la bandera.
Entonces, sin tener el abastecimiento habitual Jerome Meyinsse y con un Tony Washam que bajó notablemente su nivel con la llegada de los playoffs, la suerte de Regatas quedó librada a la tropa “subrogante”.
Fue por eso que Nicolás Romano intentó ponerle vigor en cada acción, Miguel Gerlero también mostró intensidad, Nicolás Ferreyra apareció con un par de “bombazos” y Pedro Calderón, el tiempo que estuvo en cancha, hizo lo que pudo ante un Santiago de 2.16 metros pero con gran visión de juego.
No fue la mejor demostración de Regatas en ese tercer cotejo. Porque jamás sintió que podía afianzar una postura para salir a flote. Al contrario, Boca lo controló de principio a fin, más allá de esa arremetida del segundo cuarto, cuando después de estar trece abajo (16-3) se acercó a uno (21-20).
El “xeneize”, porque jamás bajó el tono defensivo y contó con el liderazgo de Santiago, quien tuvo como laderos a Federico Van Lacke y John De Groat, logró así un merecido descuento que ahora le da impulso para forzar un quinto match en esta serie.
Es lo que pretende evitar Regatas, ya que pasó por eso en los juegos previos ante Gimnasia, de Comodoro Rivadavia. Asimismo, para los dirigidos por Nicolás Casalánguida el desafío pasa por demostrar que pueden ganar afuera en playoffs esta temporada. Para ello, habrá que bajar el número de pérdidas, esbozar una defensa similar al jueves y encontrar los recursos en el ataque, donde se sabe que Regatas dispone de material para lograrlo.
El salto inicial es a las 20 y allí se verá qué postura prevalece.

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