La decisión del Gobierno de cambiar el lugar de pago a los bonistas generará consecuencias severas, señalaron expertos consultados por EL LIBERAL. Advierten que el default se extendería hasta la próxima gestión presidencial. Kicillof garantizó el desembolso a tenedores de deuda.
Varios economistas consultados ayer por EL LIBERAL señalaron que la decisión adoptada por el Gobierno para cambiar al país el domicilio de pago de los bonos reestructurados, tendrá consecuencias en la economía y en la posibilidad de acceder a financiamiento externo, no sólo de este gobierno sino también del que lo suceda en 2015.
Destacaron que esta situación retroalimentará la recesión, impactará en el consumo y en el empleo.
Para el economista Eduardo Levy Yeyati la iniciativa oficial “consolida el default dado que se cierra la puerta a una negociación con los holdouts en un futuro cercano”. En ese con
texto, sostuvo que “habrá más escasez de dólares” lo que a su vez repercutirá en “menos posibilidades de acceso a financiamiento”, como en el caso de las provincias, al tiempo que acentúa “la sensación de crisis y percepción de problemas de empleo”.
“Todo eso retroalimenta la recesión, lleva a que la gente consuma menos, haya menos empleo, con lo cual se profundizan los problemas que ya tenía la economía”, evaluó. A su criterio, esta iniciativa ‘parece haber cerrado la puerta’ a una negociación con los holdouts.
El economista dijo que la posibilidad de cambiar la jurisdicción de pago a los bonistas reestructurados ‘era una de las alternativas’ que estaban en danza desde que el juez Thomas Griesa bloqueó el pago a los bonistas regulares ‘aunque uno esperaba que se usara como recurso de última instancia’.
Abram, Etchebarne y Solanet
Para los economistas Aldo Abram, Agustín Etchebarne y Manuel Solanet, de la Fundación Libertad y Progreso, “el proyecto de ley que impulsa el gobierno para cambiar el domicilio de pago a los bonistas reestructurados tendrá un costo económico muy alto para el país y agravará la recesión”.
‘Al ofrecer el cambio de bonos y el cambio de domicilio de pago a los bonistas, el Gobierno pateó el tablero en la negociación, y esto tendrá un costo económico muy alto para el país’, alertaron.
En este sentido, vaticinaron que ‘la recesión se agravará’ y sostuvieron que “la caída del empleo, del salario real, el aumento de la inflación, la caída de la actividad de la industria, el comercio, y los servicios, hará que poco a poco el malhumor general se acreciente, creando un clima de inestabilidad política, social y económica hasta el final del mandato de la Presidenta”.
“Con este anuncio, el Gobierno argentino no acata el fallo del juez Griesa y hace específicamente lo que el juez pidió que no hiciera, es decir, intentar evadir el fallo”, señalaron.
Los economistas, también plantearon que “de este modo, todas las series de bonos emitidos por el país bajo la ley de EE.UU. se mantendrán en default por tiempo indefinido, posiblemente hasta el próximo gobierno, con el riesgo cierto de que se dispare la aceleración de deudas y las cláusulas de cross default, que pueden obligar a hacer una amplia reestructuración de la deuda a pedido de un grupo de bonistas”.

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