Un vocero de la Secretaría de Estado dijo que le resultaba "difícil de explicar" la nominación sin recontar los votos como pide Capriles.
Estados Unidos se rehusó nuevamente ayer a reconocer la legitimidad del triunfo de Nicolás Maduro, con el argumento de que "es difícil de explicar la decisión de proclamar ganador a un candidato" sin haber hecho un recuento total de los votos, tal como lo pidió Henrique Capriles. En respuesta, Maduro respondió acusando a la Embajada de los Estados Unidos de financiar las protestas y los brotes de violencia registrados en el país. "La embajada propició y dirigió todos los hechos de violencia", dijo el presidente electo. Y fue más allá todavía: "La Embajada de los Estados Unidos financió a estos grupos neonazis."
Mientras tanto, en Madrid, el gobierno del conservador Mariano Rajoy reaccionó con un ojo puesto en su amigo Capriles y otro en los intereses de las empresas españolas –en especial de la petrolera Repsol– y desanduvo el camino que había empezado a transitar el lunes. De su opinión de clara injerencia expresada entonces, pasó ayer a señalar su "respeto" por la proclamación de Maduro, una vez que se han cumplido "los trámites constitucionales y legales internos", señaló una nota del Ministerio de Relaciones que expresa, además, su "deseo de que todos los actores políticos actúen con apego a las instituciones".
En Washington, Patrick Ventrell, vocero del Departamento de Estado, dijo que Estados Unidos "está preparado para trabajar con cualquier gobierno que resulte de este proceso electoral, pero ante lo ocurrido ayer (por el lunes), estamos consultando con nuestros socios claves, la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Unión Europea y otros vecinos regionales para analizar esto". Minutos después, México, uno de esos vecinos y aliados regionales, le dio una primera respuesta cuando la Cancillería dijo que "el presidente Enrique Peña Nieto está dispuesto a ponerse a trabajar de inmediato con el presidente Maduro".
El Consejo Nacional Electoral venezolano (CNE) proclamó el lunes a Maduro triunfador de la elección, un trámite legal en el que el ganador recibe un diploma, pero los Estados Unidos expresó "sorpresa" ante ese trámite de rigor que, sin duda, no era el deseado. "La OEA y la Unión Europea han expresado opiniones diferentes, y también hay acusaciones de irregularidades electorales expresadas por la oposición, así que la decisión del CNE de declarar ganador al señor Maduro antes de completar el reconteo es difícil de entender, y ellos no explicaron su prisa para tomar esa decisión", dijo el vocero con su particular visión de los hechos.
Washington es una de las pocas capitales que aún no transmitió un mensaje de felicitación a Maduro. Cuando se le preguntó por los hechos de violencia desatados el lunes por la oposición, Ventrell dijo que "debe permitírsele a las personas protestar pacíficamente y expresar sus opiniones, aunque sin duda no hay lugar para la violencia". En sintonía con el Departamento de Estado, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, expresó en un comunicado su "profunda preocupación por los condenables hechos de violencia". «
Ap y Efe




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