Las elecciones internas del justicialismo para elegir candidatos a gobernador e intendente aún están lejanas, pero dentro del partido ya existen movimientos para ese eventual momento. Con Jorge lejos del partido, Marín tomó algo más de aire y en Línea Plural apuestan por el regreso de Verna.
Las aguas parecen permanecer tan borrascosas como hace varios meses, cuando se gestó una interna que culminó con la candidatura de Oscar Mario Jorge para la gobernación, con el respaldo del vernismo. Entonces se vislumbraba el fin de un sector que -hasta ese momento- había monopolizado el poder partidario, Convergencia Peronista.
Todo indicaba que la Plural -a la sazón la línea de los intendentes-, comandada por Carlos Verna, se había quedado con todo. Pero pasaron cosas, muchas, y el escenario interno partidario se convulsionó. Aquello que algunos seguidores del senador vieron como una jugada maestra, resultó al cabo un búmeran que le jugó en contra al peronismo y, también, al propio gobierno provincial.
La asunción de Juan Carlos Tierno como intendente modificó el posicionamiento de las fichas en el tablero. Su gestión de apenas 87 días iba a ser nada más que el principio de una serie de problemas partidarios, porque el destituido jefe comunal intentó volver por dentro del PJ y le ganó una interna a la Plural para ser otra vez candidato.
Fue cuando muchos peronistas ya no aguantaron más -sobre todo aquellos que todavía pertenecían a Convergencia, donde antes habían estado todos, entre ellos Verna y Jorge-, y le dieron la espalda a Tierno para contribuir con el triunfo de Francisco Torroba en el municipio.
Los popes del PJ se dieron cuenta que habían fallado, aunque nunca lo admitirán públicamente, y de a poco fueron tratando de reconsiderar las cuestiones que los separaban. Vino el ofrecimiento de Verna a Marín para que ejerciera la presidencia partidaria, en lo que pareció como un gesto de acercamiento, pero las diferencias entre ellos serían insalvables. Sobre todo a partir del posicionamiento de Marín con el gobierno nacional; y el enfoque supuestamente pragmático de Verna marcando distancias con el kirchnerismo.
Así las cosas, los marinistas tejen en función de supuestas aspiraciones que tendría el ex gobernador. En estos días algunos de sus adláteres dudaron al ser consultados sobre si aspirase nuevamente a la gobernación. "Tiene mucho que ofrecerle a la democracia y a La Pampa", dijo un diputado en tono más o menos enigmático.
Pero algunos leen detrás de esa, y otras frases parecidas, nada más que la intención de posicionarse para después negociar. Creen que Marín no se arriesgaría a perder otra interna partidaria. Otros, en cambio, aseguran que su gente no se resigna aún cuando muchos de ellos buscaron el calorcito del vernismo.
Desprotección.
Pero precisamente en este sector, si bien piensan que volverán a ser gobierno de la mano de Verna, es donde se ubican los que se sienten más desprotegidos. ¿Por qué? Por la misteriosa forma del barbado dirigente de hacer política, con apariciones públicas nada más que en algún medio que no le haga preguntas que puedan complicarlo.
Además, quienes son sus referentes, no siempre ponen la cara. ¿Quiénes? Juan Ramón Garay, Sergio Ziliotto, Martín Borthiry, Jorge Tebes y hasta Marcelo Pedehontaá, aunque por su juventud algunos todavía no le otorgan el crédito que el subsecretario de Trabajo quisiera tener.
Ahora bien. ¿Cuál es el rol que está jugando cada uno de ellos?
En el caso del diputado Garay -muchos creen que es la voz de Verna-, nadie lo cuestiona, pero sí quieren que se ponga más decididamente al frente. "A algunas reuniones nos manda a una persona que es tercera línea, y por allí nos hace sentir 'ninguneados'", lo critican algunos plurales santarroseños.
Lo de Ziliotto es el bajo perfil, precisamente lo que le habría impedido ser candidato a intendente cuando finalmente fue Tierno. Trabaja en el Espacio Capital junto a Pedehontaá. Le gustaría ser tenido en cuenta para la intendencia en 2011.
Borthiry, que aspiraría a ser diputado, bajó un poco el perfil, y prefiere apariciones públicas en algún diario norteño que no tiene mucha inserción en Santa Rosa. Su papel es el de salir a decir lo que otros piensan dentro de la línea.
El gobernador Jorge está demasiado ocupado en las cuestiones de Gobierno, y casi no tiene tiempo -ni ganas- de meterse en lo partidario, aunque el marinismo se lo reclama en forma reiterada.
Con este panorama, el peronismo tiene un problema grande, por lo menos en Santa Rosa. Porque Tierno ya anunció que jugará por afuera del PJ, y se supone que le restará votos; y además porque esa inacción partidaria -sólo el Espacio Capital está intentando alguna movida- también le está quitando inserción en los barrios. Basta con ver la acción que con relativo éxito realiza el socialismo en el Plan 5.000. "Esos son votos que nos sacan a nosotros", deducen en el oficialismo.
El peronismo tendrá que ir armando su estructura para intentar no sólo no volver a perder la municipalidad, sino tampoco poner en riesgo el gobierno provincial. Los plurales entienden que con Verna candidato no tendrán problemas, pero habrá que ver si el senador no prefiere seguir en el Congreso. Quizá la vuelta al ruedo provincial sea una pelea más complicada que en anteriores oportunidades.
¿Y si dijera que no? Nadie cree seriamente que Marín vuelva a postularse. Jorge ya adelantó que no irá por la reelección. Entonces quedaría el camino libre para que el vicegobernador Luis 'Cacho' Campo se dé el gusto de ser candidato.





Comentá la nota