El senador Carlos Fernández, con absoluta precisión trazó un diagnóstico que debería ser la norma de cabecera del P.J. para aplicar una lectura comprensiva, a la definición de la gobernadora María Eugenia Vidal: “la provincia que duele”, expresada en su apertura legislativa de 2016.
Restaurar una provincia que representa el 40 % del país, requiere un sacrificio descomunal. Scioli abandonó a los bonaerenses en pos de sus ambiciones personales y su obsesión presidencial. Las consecuencias se hacen sentir en las medidas de corrección al delirio y a la desidia, que habitan en cada uno de los rincones de la administración tras 28 años de gobiernos peronistas.
Con la autoridad y la responsabilidad que le han conferido sus pares, el doctor Carlos Fernández se ha convertido en el tercer eslabón en la línea de sucesión de CAMBIEMOS, la coalición que afronta el desafío más importante de su corta historia. Desde 1987 el peronismo precarizó la provincia en todos sus órdenes, profundizó los desequilibrios sociales y desertó de sus obligaciones básicas. La dureza de las reflexiones resulta excluyente para conocer el punto de partida de un estrago político doloso que no debe olvidarse.
“Los cuerpos colegiados se habían convertido en escribanías de decisiones que se adoptaban en el Ejecutivo y eso género una enorme distorsión y conjuntamente empezó a aparecer la impunidad”, sentenció a mdphoy.com el vicepresidente del Senado bonaerense Carlos Fernández, en una rica charla lograda en su paso por la ciudad.
El legislador hizo referencia además, a la alarmante situación que atraviesa la provincia de Buenos Aires. “Ha sido la más perjudicada en este esquema en donde hemos perdido miles y miles de millones de pesos que han transformado esta provincia con un problema estructural gravísimo que si no recibe ayuda del gobierno nacional es inviable y eso no es lógico”, señaló.
A su turno agregó que “hemos transformado un país federal en unitario. Todos dependemos del gobierno central y esto tenía un correlato político Como se cambia el correlato político hay que cambiar el modelo económico ahora hay que ser consciente que el transatlántico no se dobla a 90 grados si bien iba directo al iceberg, nos íbamos a matar frente al iceberg pero también doblarlo a 90 grados significa hundirlo”.
En tal sentido añadió: “hay que ser prudentes para que estas cuestiones se vayan corrigiendo gradualmente y permitan acomodarse en los desequilibrios que obviamente se producen qué es lo que empezamos a ver cuándo eliminamos subsidios que afectan a cientos de miles de personas pero también es cierto que era imposible seguir viviendo con 7 puntos del PBI de déficit porque eso genera un proceso inflacionario cada vez más grande. Entonces hay que empezar a equilibrar para que las cargas sean lo más equitativas posibles pero también que volvamos a la racionalidad económica. Es lo que se está intentando hacer”.
Consultado por la situación de tirantez entre el gobierno local y el empresario español Aldrey Iglesias, el Senador adujo que “la relación de todos los ciudadanos con el gobierno tiene que ser igual y absolutamente equitativa. Se trate de Carlos Fernández, Aldrey Iglesias o quien sea. Si bien no tengo un conocimiento profundo como para opinar en mi carácter de funcionario, como criterio general no puede haber hijos y entenados, nadie tiene coronita y celebro todo lo que haga tabla rasa con lo que genere inequidad entre los ciudadanos”.
Por su parte, sobre la situación del dirigente radical Ernesto Sanz, el legislador precisó: “nunca se fue de Cambiemos, tomó la decisión personal de retirarse del escenario público y sigue siendo un dirigente importante. Creo que nunca se fue de uno de los lugares que el mismo trabajó para generar. ¿Si tiene que ocupar determinados lugares relevantes? esa es otra discusión que habrá que analizar en su momento y depende de lo que pretenda”.
Fernández sin olvidarse de sus raíces recordó la situación política de Tandil, destacando que “si hay un eje articulador de toda la gestión municipal del intendente Lunghi es la relación público- privada y de articulación entre todos los actores relevantes de la ciudad, el municipio, la universidad, los sectores empresarios, los gremios…”.
A su vez, continuó: “el Instituto Mixto de Turismo que lleva adelante la promoción turística de la ciudad es una articulación público- privada en donde en conjunto se definen las promociones y de qué forma, cómo se articula. Es una constante en la gestión y creo que genera muy buenos resultados por lo que se ve. Lo hacemos en todos los ámbitos, no solamente en el turismo que tiene mayor visibilidad afuera. Pero adentro de la ciudad el mismo esquema es para funcionamiento del Parque Industrial, la Distribuidora de Energía Eléctrica, que es la única sociedad de economía mixta que hay en toda la provincia de Buenos Aires, donde el patrimonio es municipal y la parte privada la maneja la cámara empresaria. El mismo esquema es cuando trabajamos la vinculación de Tandil con el exterior en donde articulamos con las autoridades empresarias, la universidad, los organismos nacionales y provinciales y el municipio. El mismo esquema es hasta para el arbolado público”.
Finalmente descifró: “esa es la marca distintiva de una gestión que la gente de Tandil la reconoce hasta ahora como sumamente válida y de hecho la última elección la ganamos con el 57% de los votos para el intendente Lunghi, más de 30 puntos de ventaja sobre el segundo. Está claro que los ciudadanos comprenden que la mejor lectura de la realidad social de Tandil la hace el gobierno municipal y en ese sentido lo sigue acompañando elección tras elección”.


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