Rechazo de la prensa británica a la regulación

Rechazo de la prensa británica a la regulación
David Cameron apoya el proyecto consensuado por los partidos políticos y víctimas de pinchaduras para controlar las publicaciones.
Las empresas editoras de los diarios de mayor circulación en el Reino Unido expresaron su preocupación por la propuesta para regular el funcionamiento de la prensa escrita acordada por los tres principales partidos políticos británicos e informaron que se están asesorando con abogados "del más alto nivel" para determinar si cooperarán o no con el nuevo sistema. El premier David Cameron, por su parte, defendió ayer la iniciativa y aseguró que esta "funcionará y perdurará".

News Corp, la compañía del multimillonario australiano Rupert Murdoch cuyas pinchaduras telefónicas dieron lugar al escándalo desatado en Gran Bretaña, junto con los editores de The Daily Mail, The Telegraph, The Daily Star y The Daily Express se quejaron en un comunicado por haber sido dejados de lado en las negociaciones que posibilitaron un acuerdo entre conservadores, laboristas y liberal-demócratas para regular a la prensa, mientras que asociaciones de víctimas de los abusos de la prensa sí estuvieron presentes. En la carta también señalaron que había "asuntos contenciosos" en la iniciativa y que estudiarán con expertos antes de definir su posición. Otros periódicos como The Guardian y The Independent, que difundieron en su momento las denuncias contra las escuchas ilegales, se mostraron más abiertos a la propuesta aunque todavía no han explicitado su posición editorial.

Tras largas negociaciones, los tres grandes partidos británicos pactaron la creación de un sistema de autorregulación cuyo marco normativo será establecido por la reina Isabel II a través de una carta real. Este nuevo esquema viene a remplazar otro sistema de autorregulación que estaba presidido por los directores de los diarios y cuya falta de rigor quedó en evidencia al estallar el escándalo de las pinchaduras telefónicas del dominical News of the World.

Si bien no se dio a conocer formalmente la propuesta, los principales medios comenzaron a difundir ayer algunos trascendidos. Entre ellos destacan que el nuevo organismo estará formado por miembros "independientes de la prensa" que serán seleccionados por un ente ad-hoc. Además se mencionó que entre sus facultades estará el fijar multas de hasta un millón de libras esterlinas (1,5 millones de dólares) y exigir la publicación de una disculpa por parte de los medios que hayan incurrido en malas prácticas.

Los medios impresos y de Internet podrán suscribirse voluntariamente al nuevo ente regulador. Pero en el caso de no hacerlo, quedarán sujetos a posibles juicios civiles con sanciones más duras. Un punto que ha generado mucha polémica porque según The Guardian es contradictorio con la Convención Europea de Derechos Humanos. «

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