Rechazo al plan de ajuste en el propio PT

Rechazo al plan de ajuste en el propio PT

Una fundación oficialista se opuso; empeora la recesión

RIO DE JANEIRO.- Mientras los analistas financieros empeoraron ayer sus proyecciones sobre la contracción económica en Brasil para este año y 2016, una fundación muy cercana al oficialista Partido de los Trabajadores (PT) culpó a las medidas de ajuste del gobierno de Dilma Rousseff por la recesión y presentó un programa alternativo.

Desde Nueva York, donde participó del debate de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Dilma buscó llevar calma a los inversores, cada vez más preocupados por la falta de apoyo político al plan de austeridad impulsado por la presidenta. El mes pasado, la agencia calificadora de riesgo Standard & Poor's le quitó al país su codiciado grado de inversión, y el temor del gobierno es que alguna de las otras dos grandes agencias Moody's y Fitch tome la misma decisión.

"La economía brasileña es hoy más fuerte, sólida y resistente que hace algunos años. En general, nuestros problemas están muy acotados a las circunstancias. Somos capaces de superar las dificultades y avanzar en nuestro camino. En vista de esto, estamos reequilibrando nuestro presupuesto y asumimos una reducción importante en el gasto del gobierno", señaló la mandataria.

Sin embargo, la gran mayoría de las recientes medidas de ajuste deben ser aprobadas antes por el Congreso. Allí, el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha -del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB)-, reiteró que es "muy poco probable" que la propuesta de reinstalar un impuesto a las operaciones financieras sea aprobada en el Parlamento, y que sólo entraría en vigor a mitad del próximo año.

Las dudas sobre el escenario político para resolver la crisis hicieron que los analistas consultados semanalmente por el Banco Central apuntaran que ahora creen que la economía brasileña se contraerá un 2,8% este año -antes se calculaba un 2,7%- y que en 2016 se achicará ya un 1%. Este pronóstico cada vez más negativo de los mercados sobre el rumbo de la economía de Brasil se sumó al crítico diagnóstico que hizo desde la izquierda la Fundación Perseu Abramo, muy ligada al PT y dirigida por el economista Marcio Pochmann, cercano al ex presidente Lula.

"El ajuste fiscal en curso está tirando al país en una recesión. La lógica que preside la conducción del ajuste es la defensa de los intereses de los grandes bancos y fondos de inversión. Quieren privatizar bienes públicos, volver más barato el costo de la fuerza de trabajo y hacer retroceder el sistema de protección social", apuntó la organización, en referencia a las políticas impulsadas por el ministro de Economía, Joaquim Levy.

La fundación propuso, en cambio, aumentar las inversiones, reducir la tasa de interés, alterar la meta de inflación (del 4,5% oficial, aunque hoy ya supera el 9%) y la regulación del tipo de cambio.

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