Rechazan instalación de planta de uranio

Rechazan instalación de planta de uranio
El senador nacional por Formosa, Luis Naidenoff rechazó la posible instalación de una planta de dióxido de uranio en la provincia y afirmó que “una decisión de estas características pone el riesgo el presente y futuro de miles de formoseños”.

Recientemente, el 28 de Junio, tras una reunión con el Ministro Julio De Vido, y el Intendente de Córdoba, Ramón Mestre, fuentes municipales informaron que la planta Dioxitek SA “podría instalarse en la provincia de Formosa”.

Además el Intendente de Río Tercero, Alberto Martin, dijo que De Vido expresó que el gobernador Insfrán quien pidió “que la radiquen en Formosa”. A raíz de esto, el Senador Naidenoff emitió un pedido de informe al Ministerio de Planificación de la Nación “acerca de la posible instalación de una planta de dióxido de uranio en la provincia”.

“Cuando vas a tomar la decisión de instalar una industria de estas características, que tienen que ver con la manipulación de uranio no se puede pasar por alto el artículo 38 de la Constitución Provincial que lo impide claramente” explica el senador radical. “Pero más allá del impedimento de nuestra Constitución, este tipo de medidas requieren de una consulta popular. Ser gobernador no es un cheque en blanco para creerse dueño y señor de la vida y futuro de todos los formoseños”, sentenció el legislador radical.

Dioxitek SA es una sociedad anónima estatal argentina, cuyo 99% de sus acciones pertenecen a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el 1% restante a la provincia de Mendoza. Fue creada por el Poder Ejecutivo Nacional para garantizar el suministro de dióxido de uranio que se utiliza en la fabricación de los elementos combustibles para las centrales nucleares de Embalse y Atucha I.

“Nadie la quiere”

Actualmente, la planta industrial está ubicada en el barrio Alta Córdoba de la ciudad de Córdoba y entró en funcionamiento en el año 1982 haciéndose cargo Dioxitek SA de su operación en mayo de 1997. En 1985 una ordenanza prohibió la instalación de este tipo de fábricas en el ejido municipal. En 1994 la Municipalidad de Córdoba cursó el primer pedido de mudanza a la CNEA.

En 1998 se fijó el traslado para el año siguiente a Despeñaderos, donde hubo una fuerte oposición y se realizó el primer “tractorazo antinuclear”. En 2004 se pensó en San Rafael (Mendoza), pero ese municipio rechazó la instalación. Otro fracasado intento ocurrió en 2011 con la ciudad de La Rioja, ya que el Consejo Deliberante prohibió por ordenanza la localización de este tipo de plantas.

En septiembre de 2012 la Municipalidad de Córdoba clausuró la planta Dioxitek SA por violar la ordenanza de uso de suelo, no tener habilitación de bomberos y no cumplir con normas de higiene y seguridad. Posteriormente se firmó un acuerdo con la CNEA y Dioxitek mediante el cual la planta debe trasladarse antes de mayo de 2014. Las opciones de traslado eran Embalse, al lado de la central nuclear y Río Tercero, en la Fábrica Militar.

Sin embargo, estos intentos fracasaron por movilizaciones vecinales y medidas judiciales. “Estamos hablando de la instalación de una planta que fue rechazada en numerosas oportunidades en diferentes lugares del país”, alertó Naidenoff.

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