Después de un amesetamiento en el tercer trimestre, los precios volvieron a repuntar fuerte, obligando a los sindicatos a reclamar mejoras y hasta reapertura de paritarias en diciembre. El empresariado, preocupado, dice que la suba de costos es constante y pide mejoras en el tipo de cambio
Por eso, un amplio espectro del abanico sindical pidió una suma por única vez para diciembre o bien el anticipo de la discusión paritaria prevista originalmente para el próximo año.
Es que muchas negociaciones salariales quedaron desactualizadas antes de tiempo, perdiendo claramente la carrera contra la inflación.
La semana pasada se dio en Río Cuarto el primer conflicto de este tipo en la panificadora La Veneziana, al tiempo que a nivel provincial el gobernador Juan Schiaretti anunciaba un “bono navideño” de $400 para cada estatal, luego que el SEP y la Uepc reclamaran un reajuste.
Ahora, metalúrgicos y empleados de comercio son algunos de los que siguen en la lista para negociar con sus patronales una mejora.
Las consecuencias del revitalizado proceso inflacionario no sólo preocupan a los sindicatos. También los empresarios reclaman medidas urgentes para tratar de combatir su avance.
“Sobre el fin de año hay que destacar la preocupación por la inflación. Porque de alguna manera el comerciante que vende y se descuida se puede ir comiendo el stock. Hay que estar muy atentos a los costos nuevos. De alguna manera, sobre el final del año existe cierto temor por este tema”, remarcó Rubén Martos, presidente de la Federación de Comercio de Córdoba.
El dirigente destacó en este sentido que “la inflación llama a la inflación”.
La preocupación no sólo alcanza a los comerciantes. Los industriales destacan que con un tipo de cambio anclado en $4 y la suba de costos permanente se está dando una pérdida constante de competitividad. Y reclaman un medidas para mejorar la competitividad del tipo de cambio. Sin embargo, se apuran en aclarar que eso no implica devaluar. Esa receta pulverizó en 2002 el poder adquisitivo de los trabajadores y los empresarios admiten que hoy es inviable.
El Gobierno, en tanto, comenzó a admitir la creciente problemática, sin tomar aún decisiones de fondo. Sin embargo, emitió señales como el llamado a los técnicos del FMI para confeccionar un índice de precios o la absorción de pesos de la plaza que apuntan a esa problemática. A esas dos medidas se suma la convocatoria al Consejo Económico y Social, donde sentará a la CGT y a los sectores empresarios a una mesa a debatir.
Allí también se promete discutir un tema que para Martos es central: “En Argentina hay sueldos y suelditos. La brecha es muy amplia y eso también es una realidad”, indicó el comerciante cordobés.
Pero pese a los nubarrones surgidos por la suba de precios durante octubre y noviembre, y que promete mantenerse hasta las fiestas, cuando el consumo crece y actúa de combustible, las expectativas para 2011 son de más crecimiento, aunque pocos creen que la inflación pueda desacelerarse.
“Hay una inflación galopante”
El secretario general de la Federación de Panaderos, Abel Frutos, remarcó que la inflación es una realidad y que casi todos los sindicatos se quedaron cortos en los incrementos salariales. Dice que ni el Gobierno ni la CGT podrán seguir ocultando la verdad.
Los sindicatos salieron a reclamar ajustes salariales que no estaban previstos, ¿cuál es la postura de los panaderos?
Este es un momento difícil que estamos viviendo todos con una inflación galopante, con índices que maneja el gobierno que no tienen nada que ver con la realidad. Y el trabajador tiene la necesidad de tener un salario digno. Nosotros teníamos un acuerdo firmado hasta enero, pero esta situación económica fue consumiendo aquel aumento.
Lo que ocurrió en La Veneziana, de pedir un reajuste, ¿se da en todo el país?
Nosotros ya en septiembre plan-teamos la necesidad de rever el acuerdo porque evidentemente iba a ser absorbido mucho antes de lo previsto por la inflación. Y todavía seguimos esperando una respuesta del Ministerio de Trabajo. El Gobierno pretende cubrirse, fíjese que habla muy poco de la situación inflacionaria, a lo que se suma un Indec mentiroso.
¿Cree que está como desatento el Gobierno a la inflación?
Ocurren cosas raras, inflación casi cero, el Indec que anda bárbaro. Hay unas contradicciones importantes. Pero en definitiva el tiempo nos da la razón. La inflación afecta mucho al bolsillo del trabajador.
La CGT es muy cautelosa en este tema, ¿podrá seguir siendolo mucho tiempo más?
Yo creo que no. Porque si no para qué la mayoría de los gremios está pidiendo un reajuste, aunque sea no remunerativo, para diciembre. Algo pasó y está pasando. Por más que querramos ocultar algunas cosas, las cosas se van a saber. No creo que ni la CGT ni nadie pueda seguir ocultando una realidad como la inflación. Y las familias observan que lo que compraban con $100 ayer, hoy ya no lo pueden comprar.


Comentá la nota