Miles de egipcios se agolparon ayer en las entidades para retirar dinero. Pronostican que la presión sobre la libra egipcia subirá hoy cuando abran los bancos fuera de la región
Grupos opositores, entre ellos la Hermandad Musulmana, mantuvieron conversaciones ayer con el gobierno de Egipto para resolver la crisis política del país, pero dijeron que su demanda central, la salida del presidente Hosni Mubarak, no se cumplió.
Los manifestantes en la plaza Tahrir de El Cairo, epicentro de un levantamiento que sacudió al mundo árabe y alarmó a las potencias occidentales, dijeron que intensificarían su batalla de casi dos semanas para deponer al presidente, quien insiste en quedarse hasta septiembre.
Bancos abiertos
Las Fuerzas Armadas trataron de hacer que el país volviera a trabajar, en el primer día de actividad de los bancos tras un cierre de una semana de duración por los disturbios que según Naciones Unidas, podrían haber dejado 300 muertos.
Miles de personas hicieron fila ayer en los bancos para acceder a sus cuentas, y la libra egipcia cerró a 5,93 por dólar, con un retroceso de 1,3% desde que se negoció por última vez el 27 de enero.
Operadores cambiarios dijeron que podría aumentar la presión hoy, cuando también abran los bancos fuera de la región.
El país enfrenta otra prueba de confianza hoy, cuando el banco central subastará títulos del Tesoro de corto plazo por 15.000 millones de libras egipcias (u$s 2.600 millones), tras verse forzado a cancelar licitaciones la semana pasada.
Otras partes de la economía empezaron a normalizarse gradualmente ayer por primera vez en una semana, con una reactivación de los puertos, la infraestructura de transporte y las fábricas.
Retroceso oficial
La disposición del gobierno a hablar con la Hermandad es una muestra del terreno que han conseguido los manifestantes desde las protestas, desatadas el 25 de enero como resultado de la frustración por la corrupción, las dificultades económicas y la opresión política durante el mandato de 30 años de Mubarak. Los manifestantes en Plaza Tahrir, mayormente jóvenes laicos, carecen de una organización y un liderazgo tan claros.
Los opositores rechazan cualquier compromiso que consista en que Mubarak entregue el poder al vicpresidente Omar Suleiman pero también termine su mandato.
El premio Nobel de la paz Mohamed El Baradei, quien ha emergido como una figura central de la coalición de oposición, criticó las incipientes negociaciones y dijo que él no había sido invitado.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó ayer que Egipto no volverá a donde estaba y reiteró su pedido de una transición ordenada en el país que conduzca a elecciones libres y justas, en una entrevista con el canal de televisión Fox News.

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