El centro de salud estuvo cerrado 18 días porque asaltaron al responsable de seguridad.
El CeSAC 31, que atiende principalmente a familias del barrio Illia, estuvo cerrado 18 días después de que asaltaron al encargado de seguridad. Los pacientes se encontraban con un cartel que decía: “Con motivos de los hechos de inseguridad del 9/10, el CeSAC permanecerá cerrado hasta que se aporte una solución. Disposición de la Dirección del Hospital”.
Ante la falta de respuesta de las autoridades sanitarias –el centro de salud depende del Hospital Piñero-, los vecinos se acercaron a la diputada del Frente para la Victoria, Claudia Neira. “Muy cerca del centro de salud hay una garita de Gendarmería. Me comuniqué con el Ministerio de Seguridad porteño y les pedí que solucionaran el problema”, dijo a Diario Z Claudia Neira. Y agregó que “El Gobierno gasta más de $130 millones en seguridad privada en hospitales y claramente se ve que el servicio es ineficaz”.
Personal del CeSAC 31 -situado en Ana M. Janer y Agustín De Vedia- aseguró a Diario Z que reabrieron “porque ahora Gendarmería pasa cada tanto para ver que este todo tranquilo”.
Daniel Quiroz, referente social del Bajo Flores, expresó que “estos temas se resuelven armando una mesa con los vecinos, las autoridades del centro de salud y las organizaciones barriales para mejorar la seguridad. Lo que no vamos a aceptar que cierren uno de nuestros centros de salud”.
Quiroz contó que existe una relación conflictiva entre las autoridades del centro de salud y los vecinos. “Hay quejas porque atienden muy pocas especialidades, no hay turnos y faltan equipos médicos”, concluyó.

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