Un rayo ocurrido durante la tormenta del lunes 8 de marzo dejó fuera de servicio el radar agrometeorológico ubicado en la Estación Experimental Anguil del INTA. También afectó computadoras y equipos electrónicos. En unos días, personal especializado viajará a la EEA para analizar la magnitud de los daños.
Si bien la descarga eléctrica fue absorbida por un pararrayos ubicado junto al radar, por algún motivo inutilizó ese equipo y otros ubicados dentro de la Estación Experimental. "Ya nos había pasado que un rayo nos queme alguna plaqueta, pero esta vez fue mucho más grave", sostuvo Pérez Fernández, señalando que quedaron fuera de servicios servidores y computadoras. De hecho, el INTA-Anguil quedó sin correo electrónico y sin internet durante dos días.
Con el radar agrometeorológico "no sabemos bien qué pasó, pero lo cierto es que desde el lunes no funciona", indicó Pérez Fernández. La relación entre el rayo que quemó computadoras y la salida de funcionamiento del radar es inmediata, consideró.
Ahora resta esperar que la sede central del INTA envíe a un especialista -seguramente un técnico de la firma proveedora- para que estudie la situación y determine si hay algún daño grave o si el equipo salió de servicio en forma precautoria. Pérez Fernández estimó que la presencia de los técnicos podría concretarse la semana próxima.
La tormenta del 8 de marzo tuvo su máxima intensidad en la localidad de Anguil, donde en pocas horas cayeron nada menos que 350 milímetros de lluvia. La población quedó anegada y en varios barrios, el agua se metió dentro de las viviendas.
El radar agrometeorológico de Anguil fue instalado en el año 2009 y su monitoreo se realiza desde el INTA-Castelar. Uno similar se colocó en Paraná, provincia de Entre Ríos. Estos dos se sumaron al que funciona desde 2005 en el INTA-Pergamino. Cada uno tiene un radio de cobertura de 240 kilómetros, lo que significa una superficie cubierta de 46 millones de hectáreas en la región pampeana.
El objeto de la incorporación de esta tecnología es disponer de información meteorológica de primera mano y en tiempo real, y con ello hacer un seguimiento del impacto de los eventos climáticos sobre las producciones agropecuarias de la región.
Comentá la nota