Se reunió con Abbas para presentarle el "acuerdo marco" y limar asperezas con Israel
Kerry, que logró en julio pasado reactivar las negociaciones de paz interrumpidas desde hace unos tres años, se trasladó ayer a Ramallah (Cisjordania) para reunirse con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas.
Consultado a su llegada, el secretario de Estado afirmó que "cada día hay progresos", pese al ambiente de desconfianza y pesimismo que reina sobre el proceso de paz.
Reunidos en la plaza Manara, en el centro de Ramallah, un centenar de militantes del Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), un movimiento de ultraizquierda, protestaron contra la visita del jefe de la diplomacia estadounidense.
Kerry se había reunido previamente durante tres horas con el premier israelí, Benjamin Netanyahu, en Jerusalén, después de haber hablado con él anteayer durante cinco horas.
La visita de Kerry a la región coincide con un brote de violencia entre milicianos palestinos de Gaza y el ejército israelí, y el agravamiento en el estado del ex primer ministro israelí Ariel Sharon, que ayer volvió a sufrir un deterioro, según el director del hospital donde está internado, en Tel Aviv.
Kerry presentó a israelíes y palestinos un proyecto de "acuerdo marco" que traza las líneas de una solución sobre las fronteras, la seguridad, el estatuto de Jerusalén y la cuestión de los refugiados palestinos.
Si ambas partes aceptaran este acuerdo marco, "supondría un gran avance que permitiría cubrir todos los problemas de fondo", dijo Kerry, aunque los detalles de ese texto no aún han sido revelados oficialmente.
RESERVAS
Según el senador republicano John McCain, de visita en Israel y cercano a la derecha en el poder, Netanyahu, con quien se reunió ayer, expresó sus profundas reservas sobre las propuestas de Kerry, en especial sobre las cuestiones de la seguridad de Israel, un aliado clave de Estados Unidos.
"El primer ministro Netanyahu tiene serias inquietudes en lo que respecta al plan que le ha sido presentado, ya se trate de la capacidad de Israel para defender sus fronteras o de la fiabilidad de un Estado palestino y de sus intenciones", dijo McCain a los periodistas.
Según el analista israelí Ben Caspit, se trataría únicamente de un documento "vago", un informe general sobre los acuerdos a los que se puede llegar, cuyo objetivo es justificar la prolongación de las negociaciones más allá de la fecha tope del 29 de abril, cuando concluyen los nueve meses previstos para esas negociaciones.
Sin embargo, el jefe de los negociadores palestinos, Saeb Erekat, advirtió nuevamente que "es imposible prolongar las negociaciones un solo minuto después de los nueve meses", en una entrevista publicada ayer por el diario Al-Sharq Al-Awsat, con sede en Londres.



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