Radicales en su salsa, peronistas en el patio, la Banelco de Oro y el voto más secreto

Una cena discreta entre un intendente radical mendocino y legisladores K, en Buenos Aires. Bruni, dos casillas para atrás en Capital. Cornejo, dos para adelante en la provincia. El armado de la interna peronista: Línea Mendoza y los azules orejean las cartas y se cuentan las costillas. Los feroces aprietes por la Ley de Glaciares.

El gordo estaba feliz… Había aprovechado la visita de su amigo Mario, de la Patagonia, para hacerse de unos buenos langostinos de exportación y un salmón del Atlántico como Dios manda. Cada langostino medía casi 15 centímetros. Los peló y los fue “armando” a un costadito para que terminasen de escurrir el hielo del viaje. A tres meses del nuevo año, Julián estaba emberretinado con los productos de mar. ¿Sería porque las vacaciones están más cerca?

Despacio, puso a dorar en oliva unos dientes de ajo picados (nada de triturarlos, porque se queman) y un minuto después tiró a la sartén tres “peperoncinos” de esos que sólo se consiguen transando con las bolivianas que merodean el Mercado Central. Cuando se pusieron transparentes, los sacó y puso los langostinos con una lluvia de perejil. En menos de tres minutos estuvieron listos.

El Ruso, que venía de discutir con el ministro Behler una licitación de fibrones trazo grueso, para dibujarles la cola a los pacientes que esperan atención pública; había sido consignado a la ensalada de pejerrey al pimentón con cubos de tomate y aritos de cebolla desflemada. De plato principal, venía marchando un salmón “a la Argentina”, como le decía Julián. Lo había aprendido en una noche de pesca: las rodajas del pescado van a la parrilla con buen fuego, cubiertas de sal gruesa, pimienta negra, y unas tiras de panceta. Después se sirve con una salsita criolla bien picante… aunque algunos malarreados lo acompañan con mayonesita casera al ajo…

-Yo le pongo Ketchup… no te vayas a enojar…- dijo Ludovico, el único ganso del grupo, que ya estaba pensando en pedirle las fichas de afiliación al Carlitos Aguinaga y hacerse peronista de una buena vez. -¿Qué se te dio por el pescado… andás de antojo?-

-No… sabés qué pasa… la semana pasada me hice una escapada y estuve con unos amigos en ‘Iñaki’, uno de los mejores reductos de comida vasca de Buenos Aires, y me los crucé en otra mesa al Diego Kravetz con otros legisladores kirchneristas de “paladar negro”, de gran cena con el Viti Fayad… Y desde ese día estoy con ganas de cocinar pescado…-

-¿Y qué hacía Fayad con los kirchneristas porteños?- quiso saber el Chito, a quien le divertían las vueltas preelectorales de la política… El Omar, el radical-radical-radical que habla con todos, tenía alguna punta. Y la soltó mientras les hacía honor a los langostinos al ajillo…

-Él va por su reelección y el entramado K siempre le viene bien para diferenciarse de Cobos lo más que pueda… Acá, el radicalismo mendocino ya está bien dividido. No hay problemas con eso. Está bien claro quién está de cada lado: Iglesias, Biffi, Fayad y Giner, cada uno con su prole, en un rincón. Y del otro andan los territoriales, el Ernesto Sanz y Cornejo. Pero en lo que coinciden más o menos todos es en que el Viti irá por su reelección y es muy probable que desdoble los comicios otra vez. Vaya uno a saber cuándo hará votar… Pero algo es seguro: si el candidato a presidente es Cobos, en Capital se va a sufragar el “tres de otoño…”-

-¿No le tocaba el turno a Bruni?- preguntó Julián, siempre al tanto de sus primos radicales “Modelo ‘99”, como les habían puesto de mote en el gobierno al iglesismo y sus aliados con sorna, pero guardando algún rencor por aquella derrota que les infligiese el “Mula”, despidiendo lo que quedaba del exitoso peronismo del siglo pasado.

-Sí…- dijo el Omar. –Pero como el Viti va a repetir, entonces el resto salta dos casillas para atrás. Bruni es el principal afectado. Tanto, que replegó sus preparativos para llegar a la alcaldía mayor. Va a tener que esperar otros cuatro años… Mientras tanto, se divierte cambiando figuritas con Jakabán…-

-¿No está grande para eso? ¿De cuáles colecciona?-

-De las de los jueces… Están de gran repartija para los próximos años…-

-Mamita… ¿y el resto de la interna?

-No pasa nada. Aprontes preelectorales. Pero Cornejo les metió más de mil tipos en el Selectro. Fue una demostración de fuerza con un discurso que por lo menos lo diferencia… El resto del partido, no sabés bien en qué anda… salvo algunos temas puntuales. En otros, son más oficialistas que el gabinete…- dijo el Omar, quien sostenía a rajatabla que entre el Petiso, el Ernesto y los territoriales juntaban más del 70 % para la interna contra los “generales” de la UCR.

-Igual… los radicales tienen un gran defecto… ¡Son radicales!- dijo el Chito, y antes de la repregunta se dispuso a explicar. Entretanto, las primeras rodajas de salmón a la parrilla con salsita picante venían marchando. –No veo que haya radicales hablando para los mendocinos. Te hablan de la rosca, de la interna, de quién está más lejos o cerca del gobierno, pero hay que ponerse de frente a los mendocinos -por encima de la interna- y hablarle a la gente. ¿Cómo van a gobernar? ¿Con quién? ¿Con qué? ¿Cuál es el plan? El que vaya por ahí puede hacer alguna diferencia. Y se tienen que apurar, porque el peronismo tiene la gobernación y diez departamentos, no es joda. Estarán en el piso, pero manejan los fierros…- dijo el Chito, tras lo que trasegó prolijamente los últimos langostinos, acompañados de un Merlot Cinco Tierras 2003 que les había recomendando el Enrique con fervor militante.

El decreto

Omar había estado esperando la oportunidad. Y esta apareció con el agotamiento noctámbulo de la interna radical.

-¿Ché… tendrán algún problema de imprenta en el Boletín Oficial? ¿Qué pasa con el decreto de la Promoción Industrial? ¿Cristina firmó o no firmó?- preguntó al aire pero mirando de reojo a Julián, que se hacía el distraído. Desde el cuadro que presidía la pared principal del quincho, el general hacía el gesto de “minga”, bastante calentito con el roscazo que se habían comido en la votación de la Ley de Glaciares.

-Bueno… mirá… cómo jodés con eso… ¿qué diferencia hay si el decreto está o no está? Ahora el problema es de Cristina y de La Pampa. Nosotros ya hicimos nuestra parte. El negocio político salió bien con los Kirchner y ganamos igual. De última, Mendoza creció de todas maneras en estos 20 años aunque los vecinos hayan estado de festín con la Promoción… Además, desde hace diez días dejaron de descontarnos el palo diario de deudas con Nación, porque al levantar la demanda entramos en el desendeudamiento… Beneficiamos a los próximos dos gobernadores de Mendoza. Lo otro… bueno… vamos a ver esta semana… el Celso lo anunció porque tenía autorización expresa para hacerlo…

-¿Y entonces?-

-(cri… cri… cri… cri…)

Pasado el mal momento, los muchachos fueron girando a otros temas, concientes de que si por alguna razón la Promoción se traba o no sale, a alguien se lo van a cobrar a votos.

-Qué fuerte fue el apriete del lobby minero en la sesión por la Ley de los Glaciares… El Flaco Gioja directamente desnudó la relación económica con la Barrick… fue muy impresionante…- comentó el Ruso, que había estado charlando con algunos amigos de esos que transitan los pasillos del Senado de la Nación juntando votos.

-¿Hubo ‘Banelco de oro’?

-Mirá… no me atrevo a afirmarlo. Pero la presión fue casi insoportable. Hubo una senadora santiagueña, Ada Rosa Del Valle Iturrez De Cappellini… ¿podés creer que firmó el dictamen de la Ley Bonasso en comisión, y que una vez en la sesión dijo que había cambiado de opinión a causa de los discursos que había oído y votó la de Gioja...?

-Bueno… tiene derecho… ¿no? ¿Y el Adolfo Bermejo cómo elaboró su voto? Como peronista, le debe haber costado un cachetazo.

-Mirá… una cosa es apoyar la minería sustentable, limpia, buen negocio para todos… y otra muy distinta es esto. El Adolfo se pasó las últimas tres semanas estudiando y metido en reuniones de la Comisión de Ambiente del Senado... Incluso las seguía por el circuito cerrado de TV hasta que se convenció de lo que tenía que votar. Además, en Mendoza no hay proyectos mineros que deban explotar minerales en los periglaciares. Así es que vamos joya… Por eso Bermejo se guardó su voto hasta último momento, aunque el Celso y el Guillermo Carmona lo conocían desde hacía varios días. Pero como se veían venir un “pistolazo” contra el gobierno y el flaco Gioja, lo mantuvieron en el mejor de los secretos… Está bien así… sino, en el Senado te comen… Y más si sos nuevito. A Pichetto, la joda le va a costar la presidencia del bloque. Está bien que él -como Filmus o Pampuro- tienen espaldas… Pero vos sabés cómo son los Kirchner. No hay lugar para la más mínima disidencia… Son feroces... y Gioja está pidiendo cabezas…

La cena de mar había estado grandiosa, con el vino a reglamento. Después del café de rigor… desalojamos el quincho. Había que irse más o menos temprano porque en esa zona de Capital los “Trapitos” nos vieron la cara, y ya nos cobran hasta $20 la hora. Un afano…

-¿Cómo anda la “Línea Mendoza”? ¿Cosechando éxitos?

-Ni hablar. Los muchachos del Gobierno están felices. Ahora dicen que se van a matar mostrando gestión y planes para gobernar, pero no candidaturas como sus adversarios internos, los azules… Tanto que les dio por gastarlo al Jorge Tanús, que va al cine a Palmares y ya dice que está recorriendo Mendoza… Vos fijate que lo tienen adentro al Celso y a la mayoría de los ministros contando a Ciurca, Paco Pérez, López Puelles (¿es ministro, no?), al Gringo Böhm, aunque se va a morfar el garrón de los Cadillacs completito por haber firmado lo que le dijeron que no firmase; al Guillermo García… es como un “partido del gobierno” dentro del PJ, con el Rolo Gabrielli por afuera sumando experiencia y agenda, y con línea a De Vido… Y los más importantes, el Rubén Miranda y el Pelado Abraham. Sin ellos no hay Línea Mendoza… Los muchachos van a hacer kirchnerismo puro. No como los azules, que están a mitad de camino. La “Línea…” tiene enchufe directo con Néstor, que es lo importante… Y ya se chorearon cinco intendentes: además de los dos que te dije, contalos a Salgado, Agulles y Joaquín Rodríguez… en Junín los rescataron a Pellegrini y en Tunuyán, a Pont. Los Félix no, esos están más cerquita del Chueco Mazzón ahora.

-¿Y los azules qué dicen?

-Por el momento, nada. Ellos juegan con los tiempos. Están un poco calientes con el Rubén, porque es el presidente del partido y tomó postura por alguien. ¿Pero cómo le negás la militancia? ¿O el Ernesto Sanz no anda con el grupo de Alfonsín y es el presidente de la UCR? Sí están sentidos con Jaque. Creen que el gobernador no debería haberse sumado. Es el gobernador de todo el peronismo para todos los mendocinos. Ninguna facción interna del PJ le sacó el banquito siquiera en los momentos más duros, en los peores de la gestión, o cuando nos comimos el garrotazo de Cobos… Pero bueno, Celso sabrá lo que hace... y los azules arman las trenzas como en el Vaticano: con buena cara y en silencio. Dicen que es bueno que el PJ se sacuda un poco… y se divierten viendo a los del gobierno tratando de hacer territorialidad… Para ellos, es como sacar a los chicos a jugar al patio…

-Se va a poner lindo… -¿Qué sabés de Alí Gagá?-

-No me lo crucé esta semana, pero lo vieron ceñudo… aunque por lo menos se distrae. El miércoles, los muchachos lo recibieron en la mesita de póker hasta la madrugada… Después, cuesta levantarse a laburar… ¿pero quién te quita lo bailado?

-Tenés razón… ¿Qué me contás de lo de la CTA?

-Que en sectores tan disímiles como los abogados, o los trabajadores sindicalizados en la izquierda, el kirchnerismo cobró feo… Si quieren ganar en 2011 van a tener que esmerarse… Y yo les aconsejaría a todos los que quieren gobernar, que empiecen a hablar con Raquel… Por ahí va a pasar parte de la política en los próximos años… En las prestaciones del Estado y en la producción e industrias, promoción mediante. Si no, a jugar con tierra por otros 20 años.

-No quiero ni pensarlo…

Dicho lo último, nos hicimos humo en el sentido estricto de la palabra. Empezaron los últimos tres meses de gobierno. Después vienen el verano, la Vendimia… las internas…

-¿Y después?

-Nada. Piloto automático hasta diciembre de 2011… ¿O no conocés la Argentina, vos?

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