Tristán Suárez llevó en la camiseta la imagen de Néstor Kirchner, hincha de Racing. Con esa cábala venció 1-0 a la Academia y pasó de ronda.
Sergio Santín se tiró de palomita y la pelota fue desviado por De Olivera, una jugada que pudo haber cerrado el partido. Racing, poco y nada. Sand, fue una sombra, Bolatti, no hizo pie en el medio.
En el complemento el equipo de Zubeldía reaccionó y fue otro. Tristán espero de contra y sintió la presión. Los ingresos de Vietto y Villar hicieron crecer a la Academia. Se jugaba en campo de Tristán, pero el gol de Racing se hacía esperar. Fariña fue la llave de Racing, pero le faltó. En la jugada más clara de Racing, Fariña entró solo y estrelló su remate en el palo. La pregunta era ¿hasta cuando iba a aguantar Tristán?, la Academia lo tuvo al borde del nocaut, pero no concretó las opciones de gol y tampoco supo resolver las llegadas. Racing adelantó tanto las líneas, que casi lo termina pagando caro. En una contra mortífera Barrionuevo corrió más de 20 metros, dejó pagando a la defensa de Racing y cuando enfrentó al arquero se quedó sin aire. Dio el pase atrás y su compañero no pudo definir. Enseguida Bianchi metió un derechazo a colocar, que pegó en el palo y la pelota se paseó por la línea y no entró. Increíble, pero real. Los dos goles que marró Tristán Suárez. Sin Bolatti y Camoranessi al equipo de Avellaneda se le hizo casi imposible soñar con el empate. La impotencia y bronca de ser superado por un equipo de la B Metropolitana les hizo perder la cabeza. Es más los de Pizzio pudieron haber goleado, pero los nervios de tener a Racing enfrente no lo dejaron. Victoria histórica para los Lecheros.

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