A pesar de los pronósticos desalentadores, finalmente la sesión preparatoria para la incorporación de los legisladores electos se llevó adelante con quórum estricto a partir de la presencia de los diputados del Frente Chaco Merece Más y del Mopar Juan José Bergia, quien finalmente fue elegido como el nuevo presidente de la Legislatura chaqueña para cumplir el período desde el próximo 10 de diciembre hasta la misma fecha del año 2011, en medio de una sesión complicada y con serios incidentes.
Con el recinto tomado por la juventud radical que buscó evitar se lleve adelante la sesión, se intentaron diálogos entre los bloques que permita descomprimir el panorama, sin embargo esto no tuvo un buen final y el enfrentamiento entre militantes del justicialismo y el radicalismo, fue determinante para que se vaya desalojando de manera violenta el recinto y posibilitar a las corridas que los legisladores ingresen a sus bancas para dar el quórum que permitió desarrollar el encuentro parlamentario, el cual fue presidido por el vicepresidente segundo Oscar Raffín.
Mientras iba transcurriendo la sesión los legisladores de la Alianza hicieron dos nuevos intentos para frenarla, primero cuando se presentó de manera fugaz la presidenta de la Legislatura diciendo que no estaban las garantías para sesión y levantaba la misma, y pocos minutos después hizo un intento similar el vicepresidente primero Hugo Maldonado, acompañado por otros legisladores del bloque.
Los diputados que estaban presentes dando el quórum sometieron a votación este intento y por unanimidad decidieron seguir sesionando, permitiendo de esta manera que se pueda cumplir con gran parte del temario, como fue la jura de Bergia quien después se encargó de tomar juramente a los legisladores electos presentes. Una vez concluido con este paso se determinó un cuarto intermedio hasta mañana a las 18, donde se deberá dirimir las vicepresidencias primera y segunda, además de tomar juramente al resto de los diputados electos.
El diálogo no prosperó
Para llegar a esta instancia, mucha agua corrió bajo el puente, con reuniones cumbres entre el propio gobernador de la provincia Jorge Capitanich y el máximo dirigente de la Alianza, Angel Rozas, que no llegaron a buen puerto y que fueron determinantes para que el abanico de estrategias políticas llevara a este desenlace.
Aunque nadie lo quiso decir oficialmente, el diálogo prácticamente se rompió la semana pasada luego que la Alianza en pleno definiera dar mandato a sus legisladores para que Mastandrea mantenga la presidencia dos años más, desalentando cualquier posibilidad de arreglo de compartir la gestión un año por lado como había acercado la propuesta el gobierno.




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