Quien es Raúl Jalil, el intendente que hizo enojar al presidente Macri

Quien es Raúl Jalil, el intendente que hizo enojar al presidente Macri

En Catamarca es conocido por "Za-zá", y el crecimiento exponencial de su fortuna en base a sospechados negocios con recursos de la municipalidad que conduce desde hace 5 años.

Entre sus fechorias denunciadas en la justicia provincial está el desvío de los fondos destinados al Hospital San Juan Bautista, que utilizó para una de sus clínicas privadas.

De acuerdo a la ley provincial que regula el uso del Fondo de Desarrollo Municipal, los municipios están invalidados a utilizar el dinero para otros fines que no sean gastos de capital de organismos públicos.

Es lo que se desprende del artículo 7 de la Ley N° 5174 de Participación Municipal y del artículo 5 de la Ley N° 5128 de Regalías Mineras. De acuerdo a las normas, los municipios están inhibidos de utilizar los montos recibidos por el Fondo de Desarrollo Municipal y por regalías mineras en “financiar con los recursos de este fondo gastos corrientes, otorgar créditos o garantizar los mismos”. Asimismo, remarcan que pueden ser “pasibles de las sanciones administrativas, civiles y penales correspondientes los funcionarios que autoricen o consientan la violación de tal prohibición”.

De esta manera, queda en evidencia que la utilización del dinero destinado al “Fortalecimiento institucional” para la Capital en este caso debía estar destinado al Hospital San Juan Bautista y no a un emprendimiento privado como es la clínica de la familia del intendente Raúl Jalil.

Mientras y tan solo por ahora, la denuncia todavía duerme en algún escritorio del Poder Judicial. Pero se trata de una causa que quema. En tanto se conoció que se trabaja sobre una ampliación de la denuncia penal, que podría llevar al lord capitalino a los estrados judiciales.

Para esa clínica, también Jalil utilizó personal de la comuna en la finalización de la construcción y hasta se hizo instalar con quiera era ministro de Servicios Públicos, un tendido de red eléctrica propia, sin tan solo desembolsar un centavo.

La familia de Raúl se transformó en una de las más poderosas de la provincia a costa del negocio con la salud de los catamarqueños. Dueños de más del 90% de los sanatorios y clínicas privadas, sabida es la costumbre que tienen de “liquidar” a la competencia, salvo contadas excepciones.

Como intendente, Jalil incrementó su fortuna a costa de negociados con el estado, lo que le costó que un grupo de concejales lo denunciaran por fraude en perjuicio de la Administración Pública y malversación de caudales públicos.

Específicamente, la denuncia es por la utilización de dinero correspondiente a las arcas del Fondo de Desarrollo Municipal –casi 3 millones de pesos- destinado a las obras de construcción de una línea de media tensión y salidas subterráneas que beneficiarán a la clínica que el Grupo Jalil terminó a medias de construir, ya que hoy funciona sin siquiera tener escaleras de emergencia, con un solo ascensor, por el que se accede a los pisos altos. pero claro habilitado por el mismo.

A partir de sus contactos y arreglos a nivel político y judicial, Jalil logró que esta denuncia no avance en la investigación, y hoy en día el expediente se encuentra cajoneado en algún escritorio del Poder Judicial.

Sin embargo, los oscuros negocios no son la única habilidad de Raúl Jalil. También sabe acomodarse al escenario que le convenga en la movediza realidad política de la provincia. En el año 2003 acompañó a Luis Barrionuevo en la disparatada decisión de quemar las urnas, hecho vergonzoso que fue tapa de todos los diarios del país.

En 2007 fue electo diputado provincial por el Frente Para la Victoria, y en 2011 llegó a la intendencia de la Capital bajo el proyecto nacional de Cristina Fernández de Kirchner.

En aquella época, convertido en un kirchnerista de la primera hora, Jalil decía que “la figura de nuestra presidenta cada día está mejor, sus políticas de estado tienen que ser acompañadas por una gestión provincial del mismo color político”.

Sin embargo, a partir de 2014 se convirtió en la figura representante del Frente Renovador de Sergio Massa, lo que le valió el rechazo de la mayoría de los peronistas de la provincia. Aunque ello duro poco, ya que Massa cayó por aquel entonces en las encuestas y nuevamente buscó el calor del kirchnerismo local, que le dio la oportunidad de ser candidato nuevamente y con engaños y sospechas de fraude llegó nuevamente a la intendencia.

Una de las tantas sospechas de malversación de fondos públicos, está centrada en la remodelación de la Plaza 25 de Mayo y calles adyacentes donde gastó, para aquel entonces la friolera suma de 150 millones. Aunque esa cifra la desdibujo en varios expedientes y entre varios proveedores, incluso, como siempre, en algunos de sus parientes políticos.

También figuran en su largo historia, el de haber constituido sociedades para venderle al propio estado ciento de hectáreas, tal es el caso de Comercial El Tala. la que participó en la construcción de barrios que nunca terminan de construirse.

De esta manera, la figura de Jalil continua cayendo en el imaginario de los catamarqueños, convirtiéndose hoy en día en uno de los políticos con peor imagen de la provincia y seguramente en uno de los peores intendentes capitalinos de la historia.

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