"Todo suma, pero para la empresa", aseguró un pasajero al denunciar las fallas que registran las máquinas al pagar en efectivo, como así también los serios inconvenientes en el uso de las tarjetas magnéticas.
El sistema de pago que utilizan las empresas de colectivos urbanos continúa con serias irregularidades tanto para las tarjetas magnéticas como para el uso de monedas.
Manuel Villegas, usuario del servicio de transporte público, se acercó hasta la Redacción de EL LIBERTADOR y expresó que ayer en horas de la mañana utilizó la línea 108 para trasladarse de su lugar de trabajo hasta su domicilio y tuvo que pagar siete pesos, porque la máquina no reconoció las monedas, pero tampoco las devolvió.
Relató que depositó dos monedas de dos pesos y una de un peso; sin embargo, el sistema no registró la última, por lo que debió utilizar otra de dos y esperar a que la máquina arroje un peso como vuelto, pero nunca llegó.
Explicó que no utiliza el colectivo con frecuencia, pero que su malestar principal se debe a que del mismo modo en que hoy le sucedió a él, le puede pasar a la gente que se maneja todos los días en las líneas urbanas.
En relación con las tarjetas magnéticas, indicó que semanas atrás realizó una recarga de 30 pesos a su Tarjebus, que después de haberla utilizado sólo dos veces, le dejó como saldo 4 pesos. "Esto es un robo, efectivamente acá en Corrientes todo suma, pero para la empresa", aseveró.
"Todas las líneas urbanas tienen colectivos que tragan las monedas", señaló Mercedes, otra usuaria consultada en la parada del puerto, que además agregó que "pocas veces pago con monedas de uno o dos pesos, casi siempre tengo de 25 o 50 centavos y cuando las coloco, tengo que rogar que no las trague, porque me pasó muchas veces que pagué más de lo que cuesta el boleto".
En diálogo con otros pasajeros que circulaban por el lugar, éstos señalaron que todos los días la gente reclama por el sistema de cobro. "Incluso me tocó un día estar en el colectivo cuando se detuvo en el puerto para que un operario revisara qué problema tenía el sistema y sacó monedas dobladas y otras antiguas o paraguayas".
A raíz de dicha declaración, EL LIBERTADOR se comunicó con algunos colectiveros, quienes explicaron que en el caso de las monedas siempre hubo problemas, porque la máquina no cuenta con vuelto suficiente. Aclaran que los faltantes se deben a que "algunos usuarios utilizan monedas falsas o dobladas para fingir que pagan y admiten que el sistema no lo reconoció". Lo cierto es que ni el pago en efectivo, ni con la Tarjebus que en su momento se pensó como solución, funcionan de manera adecuada; "siempre termina perdiendo el usuario", resaltó Villegas.
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