Quejas por basural en plena calle Telén

La desaprensión de algunos ciudadanos y la falta de control y limpieza de la comuna conforman un cóctel insoportable para los vecinos de la calle Telén al 2.800, donde se formó un enorme basural a cielo abierto que dificulta notoriamente la vida cotidiana de quienes viven en la zona.
Animales muertos, bolsas de cemento, plantas, colchones, botellas, plásticos, hierros. Allí se puede encontrar de todo, y las consecuencias las pagan los vecinos, con enfermedades, olores nauseabundos y todo tipo de alimañas alrededor de los hogares.

"Lamentablemente este es un problema recurrente y cada vez más grave porque se transforma un foco infeccioso, un nene contrajo un virus a raíz de esta situación y acá vivimos entre alacranes, ratas, moscas y mosquitos. Es insoportable, porque con el calor el olor es cada vez peor", se quejó Laura González, que vive en la zona.

Los vecinos apuntan a dos frentes: por un lado la gente que llega desde otros lugares de la ciudad para arrojar residuos, generalmente desde las quintas aledañas y en autos de alto valor. Y, por otro, la falta de limpieza y vigilancia por parte del municipio.

"Nos dijeron que le tomemos la patente a quienes arrojan basura, pero nosotros no podemos ponernos en policía, porque además la gente se pone agresiva, se generan situaciones muy violentas. Los que vienen no son del barrio, la gente acá arroja los residuos donde corresponde", argumentó González.

"Lo que exigimos es que haya un cartel que diga 'Prohibido arrojar basura' y que se anuncien multas, y que para eso haya vigilancia e inspecciones. Yo vivo desde hace 6 o 7 años acá y nunca he visto la calle limpia", añadió la vecina.

Telén es la continuación de Ameghino. A la altura de Borges se conforma el basural, que ocupa casi toda la calle. Cuando se abrió esa arteria se pensó como una alternativa muy interesante para quienes transitan la avenida Perón. "Creemos que si se asfalta mucha gente la puede utilizar porque desemboca en el centro, pero aquí estamos en el abandono total. Y pagamos los impuestos que dicen 'recolección de residuos', sin embargo hace meses que nadie viene a limpiar ni se preocupa", aseguró Carlos, otro de los vecinos.

Un asado.

Laura González, en tanto, dijo que durante las distintas gestiones municipales llevaron sus quejas a la comuna pero casi nunca obtuvieron respuestas. Y apuntó al actual intendente Luis Larrañaga a que "se ponga en la piel del vecino".

"El intendente nunca nos dio bolilla. si él estuviera viviendo acá no sería así, sobre todo al ver a lo que están expuestos los niños. Yo lo invito formalmente (a Larrañaga) a que venga a comer un asado a mi casa, que venga a ver si puede comer entre las moscas, entre las ratas que le pasan por al lado. Que compruebe él mismo cómo es vivir en un basurero. El vive en el centro y seguramente no se da cuenta de lo que es vivir en estas condiciones", expresó la mujer.

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