Al igual que en la industria electrónica y petrolera, la falta de mano de obra especializada es un problema que atraviesa a los sectores productivos de Tierra del Fuego. De acuerdo al relevamiento a Pymes realizado por el Gobierno, el 55% de las empresas tienen una dificultad «alta» para contratar personal calificado o técnicos universitarios.
Este problema, desde luego, ya no es exclusivo de las industrias electrónica o petrolera, que suelen acudir a profesionales del norte del país para cubrir puestos estratégicos.
En el rubro electrónico, por ejemplo, es habitual la demanda de ingenieros de distintas especialidades, que son atraídos por ofertas laborales en las que los salarios suelen ser determinantes. Incluso, se contratan con voracidad ingenieros de vasta experiencia así como jóvenes recientemente egresados, que encuentran en la Provincia un nivel de ingresos al que difícilmente tendrían acceso en otras regiones del país.
En el caso de los sectores productivos de menor envergadura, como las Pymes, la búsqueda de recursos humanos es también un problema que atraviesa a los rubros más variados. Ya sean empresas de servicio, de transporte o logística, todos manifiestan encontrarse con una notoria escasez de personal calificado.
El relevamiento encarado por la Secretaría de Desarrollo Local y PyME, dependiente del Ministerio de Industria, sostiene que en materia de recursos humanos «es destacable como la búsqueda de operarios calificados y técnicos no universitarios se da en forma más regular entre los sectores de servicios a la producción, transporte y logística y otros servicios empresariales».
«La dificultad relativa para la contratación de recursos humanos se advierte también entre los operarios calificados aunque se advierte una baja proporción de MIPyMEs que buscan profesionales universitarios», indica el informe.
Asimismo, el relevamiento asegura que existe «una marcada dificultad verificada por las empresas medianas para contratar operarios calificados y técnicos no universitarios», en tanto que «las microempresas expresaron también una dificultad alta, aunque menor que en el caso anterior».
«En general, se advierte un elevado nivel de búsqueda de operarios no calificados similar entre las MIPyMEs de la Provincia, así como una marcada dificultad para su contratación», detalla el estudio.
Cifras
Dividido por ciudades, el nivel de dificultad para contratar personal durante el año pasado fue mayor en Tolhuin, donde el 80% de las empresas indicaron tener una dificultad «alta». En Río Grande, este problema alcanzó a un 57,1% de los encuestados, mientras que en Ushuaia rondó el 54,5%.
Si de personal con nivel universitario se trata, en Tolhuin el 100% de los encuestados manifestó tener dificultades para encontrar este tipo de recurso humano, mientras que en Río Grande la cifra rondó el 22,2% y en Ushuaia fue de un 20%.
En contraposición, el 40% de las Pymes de Ushuaia indicó no tener «ninguna dificultad» en contratar personal con título universitario; mientras que en Río Grande alcanzó el 33,3%.
Capacitación
Con excepción del sector de alimentos y bebidas, donde es relativamente importante el uso de programas de capacitación de origen público nacional (programas del INTI y del INTA) y provincial (CFI), en la amplia mayoría de los sectores, la utilización de este tipo de programas es muy baja.
En cambio, es alta la implementación de programas de capacitación de las propias empresas entre aquellas de fabricación de equipos eléctricos y electrónicos y en la de servicios a la producción, especialmente transporte y logística.
En la actividad primaria, como por ejemplo la extracción de turba y la pesca artesanal, la utilización de este tipo de programas de capacitación es baja o nula.
«Las empresas medianas utilizan en mayor proporción los programas de capacitación tanto públicos como privados, mientras que en Ushuaia se utilizan en mayor medida los programas de capacitación públicos locales y nacionales y en Río Grande, los privados», puntualiza el relevamiento.
Instrucción
Respecto de los niveles de instrucción del recurso humano con el que cuentan las Pymes fueguinas, el relevamiento sostiene que «los servicios a la producción en general, junto con los productores de alimentos y bebidas, los metalúrgicos y otras actividades industriales presentan en promedio personal asalariado con mayor nivel de instrucción, mientras que las carpinterías y los productores de muebles junto con la pesca artesanal se caracterizan por contar con recursos humanos con menor nivel de instrucción».
«En cuanto al tamaño de la empresa, cuanto menor es su tamaño, menor el nivel de instrucción de sus trabajadores. Sin embargo, cabe destacar la excepción de las microempresas que poseen una mayor proporción, en términos relativos, de trabajadores con terciario no universitario completo y universitario completo», concluye.
En Río Grande, el problema alcanzó a un 57,1% de los encuestados, mientras que en Ushuaia rondó el 54,5%.
Un problema nacional
RIO GRANDE.- Un estudio privado realizado en 2010 demostró que en Argentina, cerca del 53% de las empresas tenían problemas para contratar mano de obra calificada. El trabajo, realizado por la consultora Manpower, revela que Argentina se ubica tercera en el ranking mundial, detrás de Japón (76%) y Brasil (64%), entre aquellos países donde más dificultades existen para conseguir talento o personal calificado.
En 2012, un artículo publicado por el sitio Iprofesional.com, cita a Sebastián Rago, director de Wall Chase Partners, firma especializada en búsquedas de ejecutivos, advirtiendo que «cada vez es más difícil encontrar buenos profesionales que estén disponibles».
Desde Wall Chase Partners indicaban, por ese entonces, que las empresas con procesos productivos serían muy agresivas en la contratación de ingenieros, el perfil más buscado durante el año pasado (refiriéndose a 2011).
«Por las trabas a las importaciones, muchas empresas están empezando a desarrollar nuevas líneas de producción, lo cual demanda muchísimos perfiles de ingeniería y sobre todo compras, para desarrollar proveedores internos que puedan abastecer a la industria», señalaban.
De la mano de los beneficios fiscales y la política de sustitución de importaciones que impulsa el Gobierno, Rago prevé que las empresas seguirán invirtiendo y abriendo plantas en Tierra del Fuego, con lo cual necesitarán más mano de obra.
Pero dado el déficit de profesionales y perfiles calificados que hay en la provincia más austral de la Argentina, las compañías de tecnología y electrodomésticos reforzarán sus búsquedas a nivel nacional, ofreciendo atractivos paquetes compensatorios.
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