Putin anuncia la retirada de la frontera con Ucrania, pero la OTAN desconfía

Instó a Kiev a poner fin a la ofensiva militar en el este del país cuando falta menos de una semana para las elecciones; Occidente dice que no hay pruebas sobre la orden del Kremlin
Rusia ordenó ayer la retirada de las tropas que realizaban maniobras cerca de la frontera con Ucrania, un gesto que fue recibido en Occidente con grandes dosis de escepticismo, días antes de que se celebren las elecciones para elegir a las nuevas autoridades de Kiev.

"[El presidente] Vladimir Putin dio la orden al ministerio de Defensa de devolver las tropas a sus cuarteles debido a la conclusión de los ejercicios que requirieron su desplazamiento a las regiones de Rostov, Belgorod y Briansk [vecinas de Ucrania]", señaló el Kremlin, informó la agencia de noticias rusa Ria-Novosti.

Al mismo tiempo, el Kremlin instó al gobierno interino de Kiev "a poner fin inmediatamente a la operación represiva y la violencia". Moscú exigió la retirada de tropas y la solución del conflicto por una vía exclusivamente "pacífica".

Putin, no obstante, elogió los "primeros contactos" entre Kiev y los partidarios de la federalización de Ucrania, una referencia a las mesas redondas organizadas en Kiev y Kharkiv, entre los principales ministros del gobierno, dos ex presidentes ucranianos, parlamentarios y líderes religiosos.

El anuncio de Moscú fue recibido con reservas por las potencias occidentales. El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, dijo ayer que no vio ninguna prueba de que Rusia haya comenzado a retirar las tropas acantonadas desde hace semanas cerca de la frontera ucraniana.

"Creo que es la tercera declaración de Putin sobre el retiro de tropas rusas, pero hasta ahora no hemos visto retirada alguna, y lo lamento, porque una retirada de tropas rusas sería una primera contribución importante para aliviar la crisis", declaró el responsable de la Alianza Atlántica.

Según Occidente, Rusia, acusada por Kiev de apoyar a la rebelión armada, disponía de unos 40.000 soldados desplegados cerca de la frontera en el marco de maniobras militares.

La semana pasada, Putin afirmó que esas tropas habían retrocedido, pero Estados Unidos destacó que no tenía pruebas de movimientos. Ayer, Washington seguía sin ver indicios de esa supuesta retirada. "Al momento, Rusia sigue siendo extremadamente poco colaboradora y no hay indicio alguno de que a los anuncios, a las promesas, sigan los hechos", dijo Jay Carney, vocero de la Casa Blanca, en referencia al anuncio del Kremlin.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, dijo que los vínculos con la Unión Europea y con la OTAN necesitaban "repensarse sustancialmente a la luz de sus diferencias respecto de Ucrania".

El anuncio del Kremlin tiene lugar mientras en las regiones separatistas de Lugansk y Donetsk, en el este de Ucrania, siguen registrándose enfrentamientos esporádicos entre insurgentes armados y soldados ucranianos.

El ministerio de Defensa ucraniano anunció ayer la muerte de un soldado en un ataque con mortero de los rebeldes cerca de Slaviansk, uno de los bastiones de la insurrección, rodeado por las tropas regulares.

La violencia, que ya ha dejado unos 130 muertos desde el 13 de abril pasado, cuando comenzó la operación "antiterrorista" destinada a retomar el control del Este, podría obstaculizar los comicios presidenciales del domingo en las regiones de Lugansk y Donetsk. Unos dos millones de electores podrían verse privados del voto u obligados a viajar varias horas para votar en una región que se encuentra bajo el control de las autoridades de Kiev.

"En algunas localidades [del Este] será difícil organizar la elección", reconoció el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, durante una reunión con los gobernadores de regiones. "En cualquier caso, las elecciones se realizarán y Ucrania tendrá un presidente legítimo", afirmó.

El ministro del Interior, Arsen Avakov, precisó que "grupos especiales" estarán encargados de garantizar la seguridad de las elecciones en el Este. Los principales candidatos a los comicios continúan su campaña, pero ninguno, excepto la ex primera ministra Yulia Timoshenko, que dio una conferencia de prensa en Donetsk a fines de abril, ha visitado las regiones en conflicto.

El miedo a que los tanques rusos invadan el país y el complejo debate sobre la identidad ucraniana -entre los habitantes del oeste cercano a Polonia, acusados de ultranacionalitas, y los ucranianos del Este que desconfían de Kiev y están pendientes de Moscú- estuvieron en el centro de la campaña electoral.

UNA ORDEN QUE NO DESPEJA TODAS LAS DUDAS

Vladimir Putin - Presidente de Rusia

El presidente ruso anunció ayer la retirada de tropas en la frontera con Ucrania, un gesto que tanto la OTAN como EE.UU. recibieron con escepticismo. No es la primera vez que Putin anuncia un retiro de tropas desde que estalló el conflicto entre las milicias prorrusas en territorio ucraniano y el gobierno de Kiev. En marzo, Putin ya informó en dos ocasiones de una retirada parcial de sus soldados, una medida que no pudo ser confirmada

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