Las viudas de Cheppi, las más lloronas, ya se unieron para convencer y arrimarse con el candidato que les juntó la cabeza a todos. Ganó las PASO en su espacio, y no es un eufemismo.
El plus de tener votos en distintos nichos, a partir de un piso duro consolidado, es cuasi determinante, ese trabajo con sindicatos, sociedades de fomento, ONG´s, peronistas e independientes que han acompañado y el clientelismo aceitado de su máquina electoral, parecen reflejar los resultados de todas las encuestas que se conocen y marcan la intención del voto.
La evaluación de los triunfos oficialistas, la evolución de los adelantos y comportamientos electorales en todo el país, la suerte de Julián Domínguez en su carrera con Aníbal Fernández y cómo se dilucidará la disputa entre Arroyo y Baragiola, alteran la vigilia que ha comenzado. Las encuestas que se conocen (pero no se difunden) acercan tranquilidad al despacho del intendente. Un triunfo de la radical en el frente UCR, PRO y CC, complicará el tránsito hasta el 25 de octubre, ya que el tono de la campaña puede inducir, si hay un crecimiento del ingeniero Macri, que eleve la consideración de Baragiola en el electorado.
Para Pulti, su camino de acceso al poder, supo de mutaciones de piel política, y tal vez su mérito haya sido ser pragmático rayando en el absurdo, pero esa conducta cotiza en estos tiempos que corren. Basta recordar, sobre lo que sostenía con fiereza como concejal desde su banca, en torno a las moratorias, la eficiencia, la calidad del gasto y la gestión. Él mismo se definió como un opositor incordioso, y hoy cuando lo molestan, instruye a sus mastines para ir por el golpe por golpe, sin exponerse.
Sus ánimos se han aplacado en ese sentido, pero no tendrá ni el más mínimo prurito para cambiar nuevamente su piel y transformarse en un PRO convencional, proviene de un partido vecinal y ha logrado, primero vencer a la UCR y luego hacerse cargo del Frente Para la Victoria. Acierta la dinámica de las lecturas políticas y no hay que desconocer que se ha subido al colectivo que lo deja bien. Por algo invirtió en experiencia, en el permanente ejercicio de conocer los senderos que conducen a la construcción de poder.
Es un laberinto alfombrado cuyo tránsito es imprescindible para la gobernabilidad. En esta, la ciudad de doble comando, Pulti edificó su tercer intento consecutivo, que no reconoce antecedentes. La oposición en esta ocasión, viene en un envase de imprevisible desenlace. Un ámbito que ofrece un paraguas con goteras, no garantiza que no haya filtraciones y eso divide el voto, otra gran razón que vale tanto como sumar y alejar la polarización en Mar del Plata.
Los radicales y los votos de Arroyo nunca confluyeron a través de los años, por eso resulta casi hasta caprichosa esta maleabilidad que los oferta en el mismo espacio. A ciencia cierta, hasta es difícil concebir la necesidad. Hay votantes de Pulti, de Arroyo y de Baragiola que podrían sumar para Macri en la boleta presidencial. Este pronóstico estará abierto hasta el mismo momento del escrutinio. Hay una línea definida, terminar con 12 años K, pero en ese tren la gente ya eligió a Mauricio Macri, y sólo el suma con estos acuerdos locales.
¿Quién asegura que el 25 de octubre, entre Arroyo y Baragiola, haya transferencia de votos de quien pierda hacia quien se instale, como el faro de la oposición municipal? Es muy improbable, más allá de la impredecible decisión popular, los momentos y la convicción del voto.
Arroyo y Baragiola, deben enfrentar como puedan también a Scioli y su condicionado emprendimiento presidencial, en una campaña donde brotan entre sus candidatos la comisión de fraude y de la droga. Pesado el clima de pleno invierno. Pero cómo se lo escinde a Scioli, de estar incurso en ambos polos, tanto el fraude como la droga impactan en el candidato oficialista. En esta perspectiva quedan pegados los candidatos del hoy gobernador bonaerense.
A un mes de las PASO en las tiendas de Pulti, se consumen esfuerzos para que finalmente Julián Domínguez sea el candidato que se quede con la interna, y consideran, que semejante botín hasta es impropio para Aníbal Fernández. La fortaleza de Domínguez es paradojal, su chance aumenta cuando más se lo conoce al ex intendente de Quilmes, a quien le pegan desde adentro y desde el exterior, se ha ganado una reputación para nada recomendable. Ya no es solamente Carrió, la que tiene los patitos sin alinear, sino que hacen cola para rebajar al hombre del ostentoso bigote. El intendente marplatense fue uno de los primeros en alinearse detrás de la pre candidatura del presidente de la Cámara de Diputados.
En esta carrera, cada competidor carga una mochila, nadie tiene viento a favor. La campaña se volverá agreste, de escaso confort. En este contexto, el intendente Pulti ha sabido succionar al Frente Para la Victoria, en una inédita como perpleja operación política. Conociendo las exigencias de lo más rancio de la mesa chica de los K, el paquete de votos es una fortuna electoral, casi como hallar un billete de lotería y sacar el primer premio.
Jorge Elías Gómez



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