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Cuatro personas heridas, una de ellas de gravedad, fue el saldo que arrojó ayer a la madrugada una brutal batalla campal entre dos familias antagónicas del barrio Quilmes que ya contaban con enfrentamientos previos en los que incluso hubo una víctima fatal.

 

El violento desenlace se produjo alrededor de la 1, sobre la calle Pizarro al 3.500, cuando algunos integrantes de dos familias conocidas en el barrio por sus peleas sacaron a relucir viejos odios e iniciaron un cruce verbal que se fue subiendo de tono, ayudado por el exceso de alcohol.

Minutos más tarde, los insultos se convirtieron en agresiones físicas y rápidamente se sumaron más familiares y también personas ajenas a ambos, convirtiéndose en una verdadera batalla campal que alertó a otros vecinos que solicitaron presencia policial a través del servicio de Emergencias 911.

Los primeros en llegar al lugar fueron efectivos del Grupo de Rápida Intervención Motorizada 1 (Grim 1), quienes se vieron superados en número y por ello sólo se limitaron a asistir a los heridos que habían quedado tirados en la calle mientras esperaban la llegada de otros grupos especiales de la Policía.

La situación en esa zona del barrio estaba descontrolada, por lo que debieron asistir efectivos de unidades especiales, como ser del Grupo Táctico

Operacional (GTO), de Infantería y del Grim 3, quienes en forma conjunta lograron controlar la situación e hicieron que los revoltosos desistieran de su actitud violenta.

Con el perímetro asegurado por el personal policial, ambulancias del hospital

Escuela pudieron llegar al lugar y trasladar a los heridos.

Por razones de jurisdicción, personal de la Comisaría Duodécima se hizo cargo de la investigación del hecho, identificando a los heridos y a los supuestos autores, aunque todo fue una gran riña donde participaron propios y extraños.

ANTECEDENTES

VIOLENTOS

Según trascendió, en 2012 una pelea similar entre estas dos familias tuvo como saldo un muerto y el asesino preso, situación que revivieron ayer a la madrugada, pero no pasó a mayores gracias a la rápida intervención policial.

Como resultado de la trifulca de ayer, cuatro personas resultaron lesionadas con fracturas en sus miembros y uno de apellido Obregón, de 22 años, sufrió fractura de cráneo, lo que lo ubicaría como el herido más grave.

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