El director de Tránsito de la Municipalidad, Walter Parisi, adelantó que se están organizando controles estrictos para las fiestas de fin de año. Reveló que pese a los procedimientos constantes, durante los fines de semana se continúa con el secuestro de vehículos por alcoholemia.
Las fiestas de egresados se están acercando y desde la Dirección de Tránsito de la Municipalidad ya preparan un operativo especial, ya que serán muy estrictos en implementar tolerancia cero en el consumo de alcohol.
El titular del organismo, Walter Parisi, en diálogo con EL LIBERTADOR, manifestó que ya se está planificando de qué manera se instrumentarán los operativos en las inmediaciones de las recepciones.
El objetivo es evitar siniestros viales provocados por la ingesta de bebidas alcohólicas tanto en jóvenes como en adultos.
"Vamos a volver a reforzar los procedimientos. Nos instalaremos en la puerta de la fiesta y de allí se harán los test de alcoholemia a personas que manejan", indicó.
Sostuvo que "hay que ser insistentes en el pedido de que el adulto al volante no consuma alcohol o si lo hace, que no maneje".
Agregó que en los primeros días de noviembre se realizarán reuniones específicas para definir lugares claves, horarios, entre otros tipos de estrategias. Incluso para esa fecha se tendrá con más precisión los cronogramas de fiestas y espacios.
IMPRUDENCIA
El funcionario comunal reveló que en el último fin de semana los inspectores de tránsito procedieron al secuestro de 120 vehículos.
"Del total de autos y motos secuestrados, un 30 por ciento aproximadamente fueron por causa de exceso de alcohol", indicó.
En este sentido consideró que pese a todos los controles, no se logra reducir el número de infracciones por causa de ingesta alcohólica.
Prueba de ello fue el caso que se produjo ayer a la mañana en Costanera y Junín, oportunidad en que un joven de 20 años, que circulaba en un Volkswagen Bora a muy alta velocidad, intentó girar, derrapó y terminó contra un árbol. En el automóvil iba un total de seis personas y todas fueron trasladadas a distintos centros asistenciales. Parisi señaló que el test de alcoholemia resultó 1.75 gramos de alcohol en sangre, una cifra muy elevada a lo permitido. Al parecer, el conductor salía de un boliche y en completo estado etílico condujo a muy alta velocidad hasta terminar contra el arbusto.
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