Una funcionaria municipal se puso ayer al frente del reclamo para que la Justicia ponga a resguardo a Norma González, la mujer que perdió su casa el fin de semana, cuando fue incendiada en forma intencional.
El episodio sucedió a las 4.30 del sábado cuando, al parecer, y siempre de acuerdo con el relato de la propietaria, dos motociclistas tiraron una botella con un líquido inflamable por una de las ventanas del comedor. En el interior de la casa estaban sus hijas, de 20, 17, 15 y 12 años, y un bebé de ocho meses, hijo de una de las jóvenes. González tiene otros dos hijos, pero en ese momento no estaban en la casa.
Alvarez se encuentra detenido desde el fin de semana, cuando fue denunciado como el instigador del hecho. Ayer, la Justicia prolongó su detención preventiva por diez días más (ver aparte). "No se trata de un loco, sino de alguien que es consciente de sus actos -dijo Molina-. Es un sometedor, un agresor, no sé qué tipo de tratamiento hay que darle. La preocupación está centrada en la mujer, sus hijas y su nieto", planteó. Para la funcionaria se trató de un acto homicida.
-¿Tenía conocimiento de la situación de González?
-No particularmente, porque cuando revisamos los legajos no la teníamos como atendida en alguna oportunidad. Tomé contacto tras el incendio. Me acerqué al lugar sin que nadie me llamara, más allá que en el municipio enseguida todas las áreas nos pusimos en contacto, porque había una cuestión de asistencia social, porque esta familia perdió todo.
-¿Qué información pudo recabar de lo ocurrido?
-Hay varias cosas que me resultaron preocupantes. Según lo que pude recoger de la familia y la destinataria de la agresión, en el momento del operativo nadie llamó una ambulancia, pese a que había una niña de 12 años con una quemadura en la mano. Además, había una situación de shock muy grande, porque el agresor es el padre de las niñas.
-¿Quién es Alvarez?
-Se trata de un proxeneta, de una persona que vende drogas, según me pudieron decir las fuentes que fuimos consultando. Estas cosas todo el mundo las sabe pero por miedo no las denuncian. Me dijeron que hacía poco se había casado, porque prostituye a otra mujer. Que sería la persona que se encarga de ir a comprar la droga. Yo no puedo afirmarlo o no, pero son las cosas que las personas nos dijeron. Cuando uno las escucha sabe que hay un grado de veracidad en esto, pero que por miedo no van a ir a la Justicia. Espero que se investigue, se hagan las denuncias y la investigación que corresponda. Sé que tiene muchas causas por violencia pero no sé por la droga. Quiero creer que no somos los primeros que nos enteramos de la situación. Me llama la atención que no estuviera detenido de antes, porque tiene prohibición de acercamiento.
-La Policía debería haber estado cerca.
-Pero no está pasando eso. No tendríamos que estar esperando más que ocurra esta situación de extrema gravedad. Acá no hubo amenaza, acá se pasó a los hechos. La persona actuó involucrando a otros, pagando a otros para que hagan un ilícito. Se encargó además en los días previos de sacar a los hijos varones de la casa. Esto me hizo acordar cómo funciona el sistema proxeneta de los "padrotes" en México, que van preparando a los varones de la familia para que continúen con la actividad. La Policía tendría que estar mirando esto.
Sobre el final del diálogo con Radio Noticias, Molina disparó: "Está involucrado en delitos como proxenetismo, droga... Porque no se le conoce trabajo alguno pero tiene propiedades y un manejo de dinero que parece raro cuando uno no trabaja. Estos datos son vox pópuli, por eso quiero creer que otros organismos también los conocen".
Diez días preso
La jueza de control, Florencia Maza, resolvió ayer dejar detenido por 10 días a Carlos Manuel Alvarez, durante la audiencia de formalización realizada en la Ciudad Judicial. Un dato relevante que tuvo en cuenta la magistrada fue que el imputado había violado anteriormente una orden de restricción y se había acercado a la casa de su ex pareja, Norma González, pese a una orden de prohibición.
González fue quien denunció el fin de semana a Alvarez por el incendio de su vivienda, en Villa Parque. En la audiencia, el fiscal Mauricio Piombi no sólo le imputó el delito de estrago, sino también los de amenazas y daños por denuncias preexistentes. El estrago, es decir causar un incendio, está penado con entre 3 y 15 años de prisión porque, en este caso, hubo peligro de muerte para alguna persona ya que dentro de la casa estaban sus cuatro hijas y una nieta.
Piombi solicitó los 10 días de detención, mientras que el defensor oficial, Andrés Olié, pidió que quede en libertad o, eventualmente, que los días de encierro fueran menos. Maza estuvo de acuerdo con los fundamentos de la fiscalía acerca de que se trató de un hecho grave, de que aún deben declarar algunos testigos y Alvarez podría entorpecer la investigación, y de que existía un real peligro de que reitere su conducta. Pero a su vez tuvo en cuenta un antecedente: la justicia le había ordenado al hombre que no se acercara al domicilio de González. El habría violado ese impedimento cuando fue a visitar a sus padres.
"Está acusando sin pruebas"
Analisa Alvarez, una hermana del acusado del incendio intencional contra la vivienda de Villa Parque, aseguró ayer que la mayoría de las acusaciones que pesan sobre Carlos Manuel Alvarez son falsas. "Ella está acusando sin pruebas", dijo la mujer a un cronista de este diario que se acercó a su casa, sobre la misma calle que el domicilio siniestrado.
Para la hermana del único detenido por el caso, el autor del siniestro es otra ex pareja de González. La acusación contra su hermano, dijo, habría sido realizada adrede para implicarlo puesto que desde hace un tiempo tiene una animosidad manifiesta contra él (Alvarez), la cual se habría agravado mucho más en los últimos días.
"Ellas (incluye a las hijas de González también) se volvieron locas cuando mi hermano se casó, el 28 de mayo. Desde ese entonces nos vienen haciendo la vida imposible. Tanto mi hermano como yo y mis padres estamos siendo amenazados constantemente. Ya hicimos denuncias ante la Policía por eso. Incluso tuvimos custodia en casa y ellos pasaron amenazándonos a la vista de un agente", relató.
Analisa Alvarez acusó incluso a la mayor de las hijas de González y su hermano, que tiene 20 años, de haberla agredido a ella (que es la tía) y de haberle pegado a su madre (es decir, su propia abuela paterna), cuando esta última intervino para detener la agresión.
"Hace tres noches que mis padres no duermen (viven frente a la casa quemada) porque tienen miedo, porque el novio actual de ella los amenazó de muerte. Nos dijo que nos iba a matar a todos, uno por uno", añadió.
Explicó que la noche del incendio fueron su hijo y otro sobrino quienes ayudaron a las víctimas a escapar del fuego. Sostuvo también que era falso que su hermano le hubiera prendido fuego un auto, aunque admitió que le había roto un vidrio.
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