La Provincia presenta una nueva oferta salarial

La Provincia presenta una nueva oferta salarial
En las próximas horas se anunciará a los gremios de manera oficial. Implicaría llevar el aumento al 22%, de manera escalonada. Los gremios amenazan con parar las escuelas una semana. Podrían aplicar la conciliación obligatoria
El paro docente por 48 horas hoy llega a su fin y los gremios ya amenazan con dejar sin clases las escuelas durante una semana entera, a partir del próximo lunes, en caso de no haber una oferta salarial superadora a la propuesta presentada por el gobierno provincial de otorgar 17,8% de aumento en tres cuotas.

Los sindicatos reclaman un aumento no inferior al 30%, a lo que se suman otros pedidos como el pase a planta permanente de trabajadores precarizados, y la equiparación de la jornada laboral que cumplen docentes y auxiliares.

En ese contexto, el gobernador Daniel Scioli ayer convocó de urgencia a una reunión al jefe de gabinete, Alberto Pérez, y a su equipo económico con el objetivo de afinar el lápiz lo más posible y presentar una oferta que se daría a conocer de forma oficial mañana. Scioli prometió que la nueva propuesta implicará "el máximo esfuerzo" que puede hacer la provincia.

De la reunión de ayer, que se realizó en Casa de Gobierno, además del mandatario provincial y Alberto Pérez, estuvo la titular de la Dirección General de Cultura y Educación, Nora De Lucía; y los ministros de Economía y Trabajo, Silvina Batakis y Oscar Cuartango.

Altas fuentes gubernamentales le dijeron a este diario que la Provincia "no tiene demasiado margen" para otorgar mucho más de lo que se ofreció la semana pasada.

"Con muchísimo esfuerzo, lo máximo posible, el ofrecimiento apenas rozará lo fijado por la paritaria nacional, que cerró unilateralmente con un aumento del 22%". Este incremento salarial fue rechazado, de forma un unánime, por todo el espectro de gremios con representación nacional. Asimismo, la propuesta en la Provincia, contemplaría que el incremento sea escalonado, es decir, que se pagaría en dos o tres veces.

Las fuentes consultadas afirman que la mejora salarial implicaría un fuerte recorte de gastos de distintas áreas del Estado provincial. De hecho, el propio Cuartango reconoció ayer que "hace falta plata" para mejorar la propuesta de incremento salarial a los docentes (y estatales) y dijo que "los equipos económicos estudian de dónde se pueden hacer recortes" para ver si pueden acercarse a lo que pretenden los gremios.

Ante la posibilidad de que los paros se extiendan, en el Ministerio de Trabajo bonaerense ya tendría redactada la conciliación obligatoria. Esto significa que ambas partes -gremios y funcionarios provinciales- deben retrotraer el conflicto a cero y sentarse a negociar durante 15 días, plazo en el cual no está permitido realizar medidas de fuerza. En caso de que alguna entidad gremial se niegue a acatar esta disposición y realice un paro de actividades, corre riesgo de recibir sanciones que podría llegar hasta el retiro de la personería.

Asimismo, desde la administración sciolista también se tomó la decisión de aplicar descuentos por días no trabajados. Por eso, en los casos de los maestros y estatales con mayor antigüedad, que adhirieron a las cuatro jornadas de paro dispuestas en lo que va del año, las quitas podrían llegar a $1200.

Las quitas salariales es un polémico mecanismo que ya se utilizó a fines del año pasado, y que fue avalado recientemente por la Cámara en lo Contencioso Administrativo de La Plata.

La peligrosa estrategia de CFK

Distintas fuentes del gobierno bonaerense coincidieron al afirmar que Cristina Kirchner, hasta el momento, no ha dado ninguna clase de respuesta a los pedidos del Ejecutivo provincial para otorgar la asistencia económica y financiera que la administración bonaerense necesita para afrontar los reclamos salariales.

Desde hace tiempo, la asfixia financiera de la Provincia es el recurso que suele utilizar la Casa Rosada para mantener disciplinado a Scioli e intentar minarle sus aspiraciones presidenciales.

Cristina y Scioli, el viernes, en sus respectivas aperturas de sesiones ordinarias siguieron aferrados a sus argumentos. El gobernador reiteró su alineamiento con el Gobierno nacional pero volvió a reclamar mayor coparticipación -los "puntos perdidos" en la década del 80-, el descongelamiento del Fondo del Conurbano (pese a la inflación, clavado en 650 millones de pesos anuales desde hace diez años) y mayores recursos para financiar la transferencia de escuelas. Dijo que así la Provincia tendría "superávit". Hasta el momento, no obtuvo ninguna respuesta. La Casa Rosada también le ha negado a Scioli la autorización para endeudarse en 12 mil millones de pesos.

La Presidenta, de su parte, disparó por elevación al gobernador. Ante la Asamblea Legislativa, recordó el programa de refinanciación de deuda de las provincias, que benefició a Buenos Aires, "obviamente la que tenía mayor deuda" con 23 mil millones refinanciados".

Si la crisis salarial explota en la provincia, y provoca un caos económico y social, difícilmente la administración K no quede pegada. De hecho, podría ser la principal perjudicada dado que, a todas luces, surge que lo que está sucediendo es producto de una decisión política de la Casa Rosada.

El kirchnerismo, en su intento de eternizar a Cristina Kirchner en el poder, para lo cual necesita minarle el camino a posibles sucesores, está jugando con fuego. Lo más perjudicados, como siempre sucede en este tipo de peleas, terminan siendo los docentes, los empleados públicos y la ciudadanía en general que, con una Provincia paralizada, recibe deficientes servicios en salud, educación y seguridad.

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