La cantidad de personas fallecidas no disminuye, al contrario, tiende a aumentar. La solución está en manos de los ciudadanos, pero en lugar de tomar conciencia, el comportamiento general sigue igual.
A principios de marzo pasado EL LIBERTADOR había publicado una nota en la que se daba cuenta de que en toda la provincia había cinco muertos viales cada siete días. Hoy, a más de 6 meses de esa publicación, este fatal promedio se mantiene e incluso es superado en algunas ocasiones como en la semana anterior, donde fallecieron 10 personas entre la madrugada del lunes y la noche del domingo por esta misma cuestión.
Sobre este mismo tema, el mapa estadístico de la Dirección Nacional de Observatorio Vial, organismo de la Agencia de Seguridad Vial, un ente creado por el Gobierno nacional para reducir en un 50% la mortalidad por siniestros viales en un plazo de cinco años, expuso el año pasado los resultados del primer relevamiento vial en el país. Según ese informe, en Corrientes durante el 2011 hubo más de cinco muertos viales por cada 10 mil vehículos registrados, ya sean autos o motos solamente. Pero dentro de esa misma cantidad había, según dieron a conocer, un total de 34 siniestros con personas que resultaban heridas de distinta consideración.
Para tener una idea aproximada de la magnitud del problema, el año pasado se registró un total de 347.564 vehículos en la provincia. Y lo preocupante es la estimación de este año, ese total se incrementó entre un 20 y un 30 %. Es decir que el índice potencial de siniestros también creció.
AUTOS Y MOTOS
A MONTONES
Desde la Dirección de Tránsito Municipal expusieron justamente, que el notable incremento del parque automotor era una de las principales causas de siniestros en la ciudad. "Aumentó mucho el número de vehículos, especialmente el de las motos. Todos los días prácticamente tenemos que asistir a un choque y casi siempre con personas heridas", explicó en una entrevista anterior el jefe del Cuerpo de Inspectores, Walter Parisi.
Otra cuestión que cambió con respecto a años anteriores son los lugares en los que se producen estos siniestros. "Hace un tiempo, lo más común era que tengamos esta clase de hechos en la zona céntrica o dentro de las cuatro avenidas, porque eran las más transitadas. Pero ahora tenemos choques hasta en calles de tierra de los barrios alejados y a cualquier hora, no sólo en el horario pico", agregó el funcionario.
Los motociclistas son los que encabezan por lejos el ranking de los heridos y muertos viales, pero los controles y la concientización apuntan a toda la población. "Nuestra labor es controlar, pero resulta que en las calles tenemos que pelear incluso con los conductores para que se coloquen el cinturón, usen el caso y no beban alcohol al manejar", dijo el inspector.
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