El 10 de noviembre de 2010, la Cámara de Diputados le dio la media sanción faltante al proyecto que le permite al Gobierno correntino la toma de créditos por hasta la suma de US$150 millones para obras de infraestructura rural contenidas en el Programa de Servicios Agropecuarios Provinciales (PROSAP).
La oposición la ejerció el bloque del Partido Justicialista. Los seis legisladores peronistas pidieron que los beneficios de este crédito alcancen “a todos los sectores productivos”, y no solamente “a los más concentrados y poderosos”, dijo en esa oportunidad Luis Badaracco.
Para acompañar la iniciativa, el bloque justicialista pedía que se modifique la iniciativa y para que otorgue “mayor participación” en la “elaboración de los proyectos, ejecución de las obras y el control de los fondos” que implicará este crédito. A pesar de los argumentos el peronismo no consiguió la apertura del oficialismo, que junto a sus aliados convirtió la iniciativa en ley.
Según la norma sancionada, estos fondos serán volcados a la infraestructura productiva para los sectores forestal, ganadera, arrocera, hortícola, citrícola y turismo rural. Los proyectos de obras serán presentados al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesa de la Nación -que administra los recursos- y el Banco Interamericano de Desarrollo y Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento -que aportan los fondos-, que deberán aprobarlos y desembolsarían de a poco el crédito. Se trata del préstamo más grande que la Provincia tomará en los últimos años.
Comentá la nota