Dijo que se requieren "nuevos interlocutores" para alcanzar la paz; inicia una gira por la región
En una entrevista con representantes de la prensa israelí y árabe, difundida en Brasilia por el gobierno, Lula afirmó que los actuales interlocutores del conflicto en Medio Oriente "ya están un poco desgastados en esa negociación" y que se necesita "encontrar a otros interlocutores" para que, junto con los actuales, se pueda avanzar.
"Si la ONU tuviera la fuerza que precisan tener las Naciones Unidas, podría ser la gran articuladora del proceso de paz en Medio Oriente. De la forma en que está hoy, no puede, porque la representación en el Consejo de Seguridad ya no representa la geopolítica del siglo XXI", sostuvo Lula, cuyo país espera una reforma de la ONU que le permita integrar de modo permanente el máximo órgano rector del organismo, su Consejo de Seguridad.
El mandatario brasileño, que busca impulsar el papel de su país como negociador en Medio Oriente, llegará mañana a Jerusalén, poco después de que Israel decidiera aumentar la seguridad en la explanada de las mezquitas del este de la ciudad. Además, el gobierno de Benjamin Netanyahu decidió el cierre de Cisjordania hasta la medianoche de hoy, por temor a incidentes por la autorización dada por el gobierno israelí para la construcción de 1600 viviendas en un sector árabe de Jerusalén, anexado por Israel. Es la primera vez en dos años que Israel decide clausurar Cisjordania cuando no está prevista ninguna festividad judía en ese país.
En cuanto al conflicto en torno al programa nuclear de Irán, Lula reiteró la posición de Brasil contraria a la imposición de sanciones, y afirmó que pretende tratar ese tema el 15 de mayo, cuando realice una visita oficial a Teherán y se reúna con el presidente Mahmoud Ahmadinejad. "No podemos permitir que pase en Irán lo mismo que pasó en Irak", dijo.
Lula afirmó que considera que la paz entre israelíes y palestinos "está más difícil cada día", porque "el problema no es Israel y los palestinos", sino que hay que conocer "los otros intereses en Medio Oriente que necesitan estar sobre la mesa [de negociaciones] para que [logren] encontrar la solución".
"Y, como Irán forma parte de ello, es necesario que alguien vaya a conversar con Irán", enfatizó el mandatario brasileño, quien sostuvo que ese país "no puede seguir diciendo que va a destruir el Estado de Israel", ni tampoco negando el Holocausto.
"Le dije al presidente Ahmadinejad que es inconcebible negar el Holocausto: existió, está incrustrado en la mente de la humanidad, y el hecho de que uno tenga divergencias con el Estado de Israel no necesita llevarlo a negar o a ignorar la historia", dijo.
Aunque no propuso directamente a Brasil como uno de los "nuevos interlocutores" para la crisis en Medio Oriente, Lula destacó en la entrevista su vocación negociadora: "Yo soy un hombre que nació en la política del diálogo; llegué a la presidencia de mi país dialogando, y creo que a través del diálogo podremos resolver todos los conflictos que hoy parecen irresolubles".


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