La Comisión Europea reconoció ayer que en 2013 la economía se contraerá 0,3%. Más de veinte millones de desocupados.
Europa pasará otro año sumida en la recesión. La Comisión Europea (CE) presentó ayer sus previsiones sobre la evolución económica de la Eurozona para este año y 2014. El diagnóstico vuelve a ser pesimista: 2013 será otro año perdido ya que la economía se contraerá 0,3%. Habrá que esperar hasta 2014 para que el PBI registre un crecimiento moderado de 1,4%.
Las cifras publicadas pronostican una situación peor que la que se preveía meses atrás. Lo mismo había ocurrido con las previsiones de los años anteriores. A principios de 2011, la CE había dicho que 2012 sería el año de la recuperación. No ocurrió. A principios de 2012, lo mismo: auguraron que en 2013 llegaría la expansión. Tampoco. Ahora, las esperanzas vuelven a postergarse para 2014, mientras una desocupación rampante azota a varios países europeos.
“Las condiciones de los mercados financieros han mejorado de forma sustancial desde el pasado verano, pero la actividad económica fue decepcionante en la segunda mitad de 2012”, indicaron los economistas de la CE, que resaltaron la “inaceptablemente alta” tasa de desempleo.
Sobre la evolución de los mercados laborales, el vicepresidente de la CE y responsable de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, subrayó que la actual debilidad económica aumentará el desempleo este año hasta el 11,1% en la Unión Europea (UE) y hasta el 12,2% en la Eurozona, lo que dejará desocupados a más de veinte millones de europeos y provocará niveles históricos de desempleo en España (26,6%), Grecia (25,7%) e Irlanda (14,1%).
La situación del mercado laboral “es una seria preocupación”, admitió el director general de Economía y Finanzas de la CE, Marco Buti, en la introducción del documento, al tiempo que advirtió sobre “las graves consecuencias sociales” que el bloque comunitario tendrá que afrontar si el alto desempleo se convierte en estructural.
Los pronósticos de Rehn apuntan a que la lenta salida de la recesión se verá impulsada por el sector exterior, a lo que se suma la relativa calma de los mercados financieros, en los que los riesgos se redujeron en especial sobre la deuda soberana y la situación de los bancos en los países vulnerables.
La recuperación gradual de la confianza y la mejora registrada en la economía global se percibe entre los socios de diferente manera. Así, se pronostica que en 2013 la mayoría de los miembros de la Eurozona, entre ellos la potencia Francia, permanecerán prácticamente estancados con una evolución al alza muy moderada.
Problemas en España
En 2013, España seguirá siendo la economía problemática por excelencia de la Eurozona. Las previsiones publicadas ayer por la Comisión Europea (CE) indican que el país ibérico registrará una contracción del 1,4% este año, exactamente el mismo número que en 2012. En 2014, la economía española crecerá apenas 0,8%.
Mientras su PBI amenaza con seguir cayendo, su deuda pública promete seguir creciendo. Según los pronósticos, pasará del 88,4% del producto en 2013 al 95,8% en 2013 y al 101% en 2014. Al mismo tiempo, la tasa de desempleo trepará a 26,9% este año y habrá que esperar hasta 2014 para que baje apenas hasta 26,6%.
El caso español exhibe las contradicciones de la receta de ajustes que imponen Bruselas y Berlín: los recortes permiten ahorrar, pero esos ahorros se disuelven en una economía debilitada.
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