La DNI, la madre de todas las agencias de Inteligencia, plantea escenarios felices, con 60% de población mundial viviendo en ciudades, y catástrofes como la lucha por el agua y los espacios.
La DNI, la que dependen las 17 agencias de inteligencia del país, estimó que el mayor porcentaje de población que se agregará a la clase media provendrá de China, India y Brasil. Además, aseguró que esas personas estarán mejor educadas y serán más saludables. Entre ellas, las mujeres tendrán un rol importante ocupando espacios de poder. Claro que, como contrapartida, la "clase media" tendrá una mayor sensación de inestabilidad laboral por la presión que ejerce la nueva mano de obra calificada y los empleados menos capacitados quedarán relegados.
Esas desigualdades dominarán el planeta para 2030, avizora la Inteligencia estadounidense. Según el resumen ejecutivo disponible en la página web de la DNI, el mundo estará claramente definido por dos ciclos que se retroalimentarán: uno virtuoso que conduce a la prosperidad y otro que conduce a la pobreza y la inestabilidad.
El objetivo del informe es preparar a los agentes de las dependencias de seguridad estadounidense. Por eso arriesga escenarios futuros a considerar. El "mejor" presenta un mundo con casi 60% de la población viviendo en grandes urbes, la mayoría conectada mediante tecnologías, con un sistema de salud avanzado y países que trabajan cooperativamente. Quizás, agrega, "Estados Unidos y China cooperarán para marcar el camino". El peor caso imagina que los pueblos pelearán por agua y comida, especialmente en el Medio Oriente y África, llevando al colapso económico global. Ese panorama también incluye la posibilidad de que una pandemia severa asesine a millones en apenas unos pocos meses.
La procedencia del informe queda evidenciada cuando analiza los posibles fenómenos "positivos" que podrían ocurrir para 2030. Entre ellos, la DNI incluye una "China democrática o un Irán reformado", dos deseos repetidos durante la última campaña presidencial estadounidense. En esa clave también pueden leerse las expectativas sobre el futuro del país en términos energéticos: "con el shale gas (petróleo no convencional), Estados Unidos tendrá suficiente combustible para satisfacer la demanda interna y ser una potencia exportadora por las próximas décadas". «
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