La ONU promete más ayuda para el desarrollo y menos soldados para Haití

Durante una reunión del Consejo de Seguridad, el presidente René Preval pidió que la asistencia se focalice en la reconstrucción. Y solicitó policías en lugar de militares

En la reunión, presidida por el presidente colombiano Juan Manuel Santos, los líderes del mundo hablaron de la necesidad de enviar ingenieros y reconstruir casas en el empobrecido país caribeño.

El presidente haitiano René Preval criticó al organismo multinacional por ser demasiado lento en ordenarle a su misión que abandonara las operaciones militares para concentrarse en el desarrollo. "Haití no está en guerra. Lo que necesitamos son más policías", afirmó. El mandatario habló el miércoles por última vez en Naciones Unidas al frente del gobierno, ya que Michel Sweet Micky Martelly ganó recientemente las elecciones presidenciales.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, señaló que una reforma de las leyes en Haití debe ser una prioridad para el próximo presidente. "Los haitianos esperan que el próximo gobierno y Parlamento entreguen soluciones. Como señal de su compromiso con el cambio, el próximo Parlamento debería completar el proceso de cambiar la Constitución antes de la proclamación oficial del próximo presidente", opinó.

Santos, quien organizó la reunión, sostuvo que el plan actual de ayuda internacional a Haití no ha funcionado y que se necesita un nuevo esquema de cooperación. "Los precarios resultados obtenidos nos exigen una reflexión sobre la forma en que estamos cumpliendo nuestra tarea. Hoy por hoy, la proliferación de organizaciones que actúan en la isla, sin coordinación entre sí ni con las autoridades haitianas, debilitan cualquier esfuerzo para fortalecer institucionalidad y afectan la posibilidad de emprender iniciativas a largo plazo".

Haití sufrió un terremoto en enero del 2010 que mató a más de 250 mil personas y luego se vio afectado por un brote de cólera. Varias organizaciones de ayuda locales e internacionales han denunciado además un serio aumento de violaciones y episodios de violencia contra las mujeres.

Santos propuso reforzar la misión de Naciones Unidas en Haití con más personal civil en lugar de militar. El presidente habló de impulsar la recogida de escombros dejados por el terremoto para que los haitianos empiecen a recordar su país como era antes. "Si ya tenemos una misión de operaciones de la ONU en Haití, ¿por qué no usarla al servicio de las necesidades inmediatas?", preguntó Santos.

El mandatario colombiano destacó también que los propios haitianos deben "priorizar los recursos", pero que la comunidad internacional colaborará en la reconstrucción de viviendas para "solucionar la situación de miles de personas que aún viven en tiendas de campaña". Y añadió que un 60% de los jóvenes del país no pueden depender aún de ayudas esporádicas.

Por otro lado, el canciller cubano Bruno Rodríguez criticó a la comunidad internacional por ofrecer una ayuda financiera inadecuada que ha quedado fuera del control del gobierno haitiano. "Los montos de ayuda financiera y material comprometidos, aunque insuficientes frente a la magnitud del problema, no se han desembolsado. No se ha respetado la voluntad del gobierno haitiano, ni se ha prestado atención a sus prioridades", dijo Rodríguez. "Hasta hoy, continúa prevaleciendo la canalización de fondos y recursos fuera de los programas y el control del gobierno haitiano. Lo conduce al despilfarro".

A la reunión presidida por Santos acudieron los cancilleres de Perú, Chile, Argentina, Brasil, Uruguay, República Dominicana y Cuba, además del ex presidente estadounidense Bill Clinton, enviado especial de la ONU a Haití, y el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon. Rogelio Granguillhome, dirigente de la unidad de Relaciones Económicas y Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de México, también estuvo presente.

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