La promesa del Gobernador derivó en un inicio de clases casi normal

El Mandatario provincial había asegurado que para abril mejorará el básico de los docentes. También había adelantado que renunciará si no cumplimenta con este pedido de los educadores. Sólo un gremio mantuvo la medida de protesta.
Fi­nal­men­te la pro­me­sa del go­ber­na­dor, Ri­car­do Co­lom­bi, de re­com­po­ner el bá­si­co de los do­cen­tes a par­tir del mes de abril, dio re­sul­ta­do. Ayer co­men­za­ron las cla­ses prác­ti­ca­men­te con nor­ma­li­dad en la pro­vin­cia de Co­rrien­tes, a ex­cep­ción de un mi­nús­cu­lo gru­po de ma­es­tros que se ple­gó al pa­ro con­vo­ca­do por UDA, úni­co de los sin­di­ca­tos que nu­clea a los edu­ca­do­res que lla­mó a una huel­ga.

La se­ma­na pa­sa­da, la ma­yo­ría del ar­co sin­di­cal do­cen­te ha­bía ins­crip­to en los or­ga­nis­mos de Tra­ba­jo (Na­ción y Pro­vin­cia) una con­vo­ca­to­ria pa­ra me­di­das de fuer­za a par­tir del ini­cio del ci­clo lec­ti­vo 2010.

Sin em­bar­go, el Go­ber­na­dor cum­pli­men­tó con una se­rie de so­li­ci­tu­des de los gre­mia­lis­tas y dio su pa­la­bra de que cum­pli­ría el úl­ti­mo pun­to de la se­rie de de­man­das, el más con­flic­ti­vo: la me­jo­ra del bá­si­co a par­tir de la in­cor­po­ra­ción de su­mas "en ne­gro".

Co­lom­bi pri­me­ro pro­me­tió re­nun­ciar si pa­ra abril no cum­plía con la pro­me­sa de la me­jo­ra al bá­si­co. An­te la exi­gen­cia de los sin­di­ca­tos de que sea por es­cri­to, tras ase­gu­rar que su pa­la­bra va­le, el Man­da­ta­rio co­rren­ti­no fir­mó un ac­ta don­de de­ja­ba por sen­ta­do la de­ci­sión del Go­bier­no pro­vin­cial.

Sin em­bar­go, el man­da­ta­rio co­rren­ti­no no pu­do pre­ci­sar cuál se­ría el mon­to que se iba a blan­que­ar y có­mo se ha­ría efec­ti­vo en los me­ses si­guien­tes.

El mi­nis­tro de Edu­ca­ción, Or­lan­do Mac­ció, se hi­zo eco de las pa­la­bras del Go­ber­na­dor y ha­bía ade­lan­ta­do que "con o sin pa­ro" el bá­si­co do­cen­te se iba a re­com­po­ner. Pe­ro tam­po­co pre­ci­só mon­tos y fe­chas.

Es que Co­lom­bi di­jo que la re­com­po­si­ción se da­ría en ba­se a la re­pro­gra­ma­ción de la deu­da pro­vin­cial y los fon­dos que sur­jan por la re­es­truc­tu­ra­ción del Es­ta­do. Por ello se­ña­ló que no po­día ade­lan­tar mon­tos ni fe­cha has­ta que la re­fi­nan­cia­ción (por una su­ma cer­ca­na a los 380 mi­llo­nes de pe­sos en el año) es­tu­vie­ra acor­da­da con Na­ción.

El Gobierno le dio una gran carga simbólica

Pa­ra el mi­nis­tro de Edu­ca­ción, Or­lan­do Mac­ció (co­mo era de es­pe­rar­se que de­cla­re el fun­cio­na­rio), "las cla­ses ini­cia­ron nor­mal­men­te en to­da la Pro­vin­cia". "Hoy (por ayer) es un día his­tó­ri­co pa­ra la edu­ca­ción co­rren­ti­na, ya que ha­ce mu­chos años que las cla­ses no se ini­cian sin con­flic­to", co­men­tó el Mi­nis­tro a "é­po­ca". Igual que el go­ber­na­dor Ri­car­do Co­lom­bi, Mac­ció le dio una gran car­ga sim­bó­li­ca al 1 de mar­zo de 2010. In­ten­tó gra­fi­car que el ini­cio lec­ti­vo de es­te año fue un gran lo­gro de la ges­tión, que con­si­guió evi­tar los pa­ros do­cen­tes; sin po­ner to­da­vía un so­lo pe­so más en el bol­si­llo de los ma­es­tros.

"Es muy im­por­tan­te es­te pri­mer día de cla­ses. Hay un com­pro­mi­so fuer­te del Go­bier­no pa­ra que se cum­plan los 180 dí­as efec­ti­vos de cla­ses. Va­mos a po­ner to­dos nues­tros es­fuer­zos pa­ra que no se pier­da nin­gún día de cla­se, por­que lue­go no se re­cu­pe­ra. Ade­más, que es par­te de una po­lí­ti­ca de me­jo­rar pau­la­ti­na­men­te la ca­li­dad edu­ca­ti­va", co­men­tó.

El Mi­nis­tro vol­vió a se­ña­lar­ que "el com­pro­mi­so de re­com­po­si­ción del sa­la­rio bá­si­co es­tá fir­me, con o sin pa­ros"; y vol­vió a evi­tar dar ci­fras. "Es una cues­tión de res­pon­sa­bi­li­dad", se­ña­ló. Di­jo que "a­bril" ini­cia­rá "un ca­mi­no de re­com­po­si­ción sa­la­rial".

La fal­ta de re­pro­gra­ma­ción de la deu­da sig­ni­fi­ca una re­ten­ción de, apro­xi­ma­da­men­te, unos 30 mi­llo­nes de pe­sos men­sua­les.

Es­ta fal­ta de in­for­ma­ción fue la que mo­ti­vó a que UDA se man­ten­ga fir­me en la de­ci­sión de pa­rar en el ini­cio del ci­clo lec­ti­vo. El res­to de los sin­di­ca­tos tu­vo un vier­nes fre­né­ti­co de con­sul­tas a las ba­ses pa­ra ver qué ac­ti­tud to­mar.

Pa­sa­da la me­dia­tar­de y ya en­tra­da la no­che del úl­ti­mo día há­bil de la se­ma­na pa­sa­da, cin­co de los seis sin­di­ca­tos que aglu­ti­nan a los ma­es­tros de­ci­die­ron fre­nar las me­di­das de fuer­za.

Por ello y sin el res­pal­do de la es­truc­tu­ra de la Aso­cia­ción Co­rren­ti­na de Do­cen­tes Pro­vin­cia­les (ACDP) y del Sin­di­ca­to Úni­co de Tra­ba­ja­do­res de la Edu­ca­ción (SU­TE­CO), los dos gre­mios más im­por­tan­tes en la pro­vin­cia, se pre­ve­ía que la me­di­da no con­ta­ría con un res­pal­do im­por­tan­te. Y así ocu­rrió.

En la ma­yo­ría de las es­cue­las co­rren­ti­nas, los alum­nos tu­vie­ron cla­ses en for­ma re­gu­lar en el pri­mer día del ci­clo lec­ti­vo, al­go que no ocu­rría des­de ha­ce años.

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