Gracias al repunte en la cotización internacional del barril, el desempeño interanual del sector logró una leve, pero saludable, mejora. Se espera que esa tendencia se consolide con la prevista reactivación de varios pozos maduros.
Relegada por la creciente participación de los recursos no convencionales de la Cuenca Neuquina, la Cuenca del Golfo San Jorge –tradicional bastión de la oferta petrolera en la Argentina– dejó atrás los números negativos que registró en los últimos años. Así lo reflejan los datos que maneja el Ministerio de Hidrocarburos de Chubut.
De acuerdo con la cartera que conduce Martín Cerdá, durante 2018 la explotación de crudo en la región se elevó alrededor de un 5% anual. La recuperación, explicó el funcionario, se basa fundamentalmente en el incremento en el precio internacional del barril, factor que revitaliza las perspectivas sectoriales de cara a este año. Según sus palabras, la temporada pasada la actividad verificó una tenue, pero remarcable, mejoría en materia de producción e inversión. “Para que este proceso se prolongue en el tiempo, estamos siguiendo de cerca las acciones de cada una de las empresas que se desempeñan en la cuenca. Venimos monitoreando los planes de inversión presentados por Pan American Energy (PAE), YPF, Capsa y Tecpetrol”, puntualizó. En ese sentido, acotó, se observa una demora en cinco o seis de los pozos que deben ser reactivados. “No obstante, puede decirse que en líneas generales se está respetando lo prometido. Y confiamos en que las inversiones pendientes se ejecuten en los próximos meses”, anticipó Cerdá. La estabilidad en la cotización del barril a escala global, indicó, ayudó bastante al repunte del segmento. “Lamentablemente lo que no colaboró tanto fue la crisis económica del país. Creemos que en otro contexto el despegue de la industria hubiera sido mayor”, expresó.
Entre 2015 y 2016, recordó, la Cuenca del Golfo San Jorge vivió su peor momento, con una tasación del petróleo en baja, una retracción en los presupuestos de las compañías y una sustancial pérdida de puestos de empleo. “Esa fuerte desinversión, que inevitablemente se tradujo en una baja productiva, no puede solucionarse de un año a otro. Se necesita mucho tiempo y esfuerzo, por lo que podemos considerar que los números de 2018 no fueron malos. Y habrá que seguir controlando lo firmado, incentivando las inversiones y trabajando junto con las operadoras para seguir mejorando”, destacó.
Cerdá // “Estamos siguiendo de cerca las acciones de cada una de las empresas que se desempeñan en la cuenca. Venimos monitoreando los planes de inversión presentados por PAE, YPF, Capsa y Tecpetrol”
Menos empleo
Para entender el impacto de la crisis petrolera en la realidad laboral de la Cuenca del Golfo San Jorge, conviene echarle una mirada a las últimas cifras difundidas por el Ministerio de Trabajo de la Nación.
Según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), una combinación de factores externos e internos hizo que se perdieran 8.544 puestos de trabajo dentro del sector entre el cuarto trimestre de 2015 y el mismo lapso de 2017.
El deterioro del empleo, de todas maneras, no fue un proceso homogéneo en todas las cuencas productivas. Amparada por el crecimiento de Vaca Muerta, la Cuenca Neuquina se vio menos expuesta a esta problemática. Distinto es el caso de la Cuenca del Golfo San Jorge, que padeció la pérdida de más de la mitad de los puestos laborales relevados.
La Cuenca del Golfo San Jorge padeció la pérdida de más de la mitad de los puestos laborales relevados por el Ministerio de Trabajo de la Nación entre el cuarto trimestre de 2015 y el mismo lapso de 2017.
La actividad convencional de los yacimientos maduros del sur de Chubut y el norte de Santa Cruz sufrió 4.661 despidos (2.346 en 2016 y 2.315 en 2017). De ese total, 2.563 corresponden a la industria petrolera santacruceña, en tanto que los otros 2.098 proceden de la chubutense.
Recuperación secundaria
Si bien el foco de las grandes operadoras hoy está puesto en la Cuenca Neuquina, varias se muestran decididas a apostar por la reactivación de sus campos maduros en la Cuenca del Golfo San Jorge.
YPF, por caso, viene de avanzar con la unificación de su Gerencia en la zona para amplificar la sinergia de todas las soluciones en marcha. El año pasado, la petrolera controlada por el Estado nacional concretó una inversión de u$s 340 millones en la cuenca, monto que representó un 15% de aumento con respecto al de 2017.
“Procuramos mejorar los procesos de recuperación secundaria. Sabemos que hay importantes oportunidades en el gerenciamiento de los campos maduros para elevar el factor de recobro de petróleo”, informaron desde la empresa.
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