Producción olivícola: el sector organizado

San Juan.-El informe final de planificación estratégica de la cadena productiva de aceite de oliva y aceituna en conserva, elaborado con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), permite obtener una visión detallada del sector olivícola provincial.
Desde la composición, la cadena productiva de la aceituna de mesa y el aceite de oliva, hasta la determinación de programas concretos para el desarrollo de cada uno de los eslabones; es lo que permite conocer el informe elaborado por la Agencia San Juan de Desarrollo de Inversiones. Este análisis, que consta de 82 páginas, fue realizado con la colaboración de representantes del sector olivícola sanjuanino y financiado por el BID en el marco del Programa de Crédito para el Desarrollo de la Producción y el Empleo en la Provincia de San Juan.

En este espacio, ofrecemos algunos de los puntos más importantes reflejados en el análisis.

Metodología de trabajo

Para la redacción del informe se realizaron 46 encuestas a participantes de la Cadena Productiva de Olivos, que sirvió de documento base para la discusión en los talleres. Con los resultados se elaboró el análisis FODA de la Cadena de Olivos y la definición de los Planes de Mejora Competitiva (PMC). Asimismo, la dinámica de grupos ha sido otro de los ejes fundamentales del abordaje metodológico para la elaboración de los PMC, que permitió avanzar en la construcción de un entendimiento común sobre las distintas problemáticas que posee la cadena.

olivares__de_zondaDescripción y análisis de la estructura de la cadena

Comenzando por el sector dedicado a la producción primario, el informe señala que el sector productivo se divide en tres grupos. El primero es de los productores tradicionales, que tienen como característica principal el dedicarse a la explotación del olivo desde hace por lo menos 50 años. En San Juan abarcan una superficie total de 3860 ha cultivadas; a producción se destina fundamentalmente a aceituna en conserva (90 por ciento), el resto, a aceite de oliva.

Las variedades implantadas para conserva son Arauco, Changlot real, Empeltre, Manzanilla, entre otras. Mientras aquellas destinadas para aceite son Arbequina Catalana, Manzanilla Aceitera y Nevadillo, entre otras.

Los rendimientos por ha de las plantaciones de estos productores rondan entre los 4500 y 5000 kilos por ha. Son productores que por lo general no poseen tecnología de punta y se encuentran fundamentalmente en Pocito, Rivadavia, Rawson, Sarmiento, Angaco y Jáchal.

El segundo grupo de productores, aquellos que realizaron inversión por diferimiento agrícola son los que surgieron a partir de 1993 y explotan en conjunto un total de 15.900 ha. Destinan aproximadamente el 40 por ciento de las variedades a conserva y el 60 por ciento a aceite de oliva. En su mayoría tienen implantada la variedad manzanilla para conserva, con sus distintos clones, debido a que su forma esférica facilita el buen descarozado del fruto, cualidad que se solicita con insistencia en los mercados más exigentes.

En el caso de las variedades para aceite de oliva, la que predomina en estas plantaciones es la Arbequina catalana.

De acuerdo con el informe, las producciones por superficie son del orden de lo 10 mil kilos por ha. Sin embargo, el promedio de producción de este grupo todavía no llega a los valores señalados, debido a que las plantas están aún en un proceso de incremento de producción y no han llegado al potencial máximo estimado promedio.

La zona de producción se encuentra en 25 de mayo (34 por ciento), Sarmiento (24 por ciento), Rawson (9 por ciento), Ullum (9 por ciento) y luego superficies en otros departamentos como Rivadavia, Pocito, Jáchal, Caucete, 9 de Julio, Zonda y San Martín.

La metodología de trabajo de estos productores está relacionada con el uso de tecnologías de punta aplicadas al olivo: riego presurizado, fertiirrigación, control de malezas, etc.

La última categoría de productores identificada en el informe son los que tienen plantaciones realizadas alrededor de 2005. A la fecha ya son 2000 ha las implantadas en esta categoría, la mayoría son con tecnología de punta: riego presurizado, marco de plantación denso o superdenso, tecnología aplicada a la cosecha, uso de agroquímicos para el control sanitario y para la eliminación de malezas, etc.

Este grupo de productores se encamina a una plantación de aproximadamente 10 mil ha de cultivo, con un destino para su cultivo del 70 por ciento para aceite de oliva y del 30 por ciento para aceituna de conserva.

En el caso del sector industrial, este se divide entre los elaboradores de aceite de oliva y los de aceituna en conserva.

En el primer caso, la industrialización de este sector se realizó históricamente mediante el uso de prensas hidráulicas discontinuas. De acuerdo con el informe, este proceso insume mano de obra calificada y produce aceites con características propias, alejado de los parámetros de máxima exigencia de calidad. Sin embargo, hoy en día el 13 por ciento de la capacidad de molienda de la provincia, se realiza de esta manera.

Por otra parte, en el mundo y en Argentina también, debido a la búsqueda de calidad de producto y de proceso, se comenzaron a instalar desde el año1995 nuevas industrias de elaboración continua, con alto grado de automatización y con la posibilidad de reducir notablemente los tiempos de extracción, lo cual ha mejorando notablemente la calidad de los aceites obtenidos. Actualmente el 87 por ciento de la capacidad de extracción es continuo y moderno.

El informe de planificación estratégica señala que existen aproximadamente 10.100 (47 por ciento) has dedicadas a aceituna de mesa, que producirían en plena producción unas 88.000 ton de fruta. Sin embargo, la capacidad instalada muestra un marcado desequilibrio ya que representaría el 12,5 por ciento de lo producido. En este sentido, de acuerdo con el análisis se producen aproximadamente 25.000 ton de aceituna con destino a conservas, pero se procesan en la provincia solamente 11.000 ton (44 por ciento) aproximadamente.

Análisis FODA

Las Fortalezas más consensuadas por el sector fueron: la influencia del clima en la obtención de Aceite con un buen porcentaje de ácido oleico y aceitunas de buena calidad; el alto potencial productivo de la olivicultura intensiva, la creciente comercialización y conducta exportadora en aceituna de mesa; y la disponibilidad de instituciones técnicas y de capacitación con vocación olivícola.

Asimismo, las Oportunidades del sector están dadas principalmente por un mercado creciente tanto para la aceituna en conserva como para el aceite de oliva; la alta demanda de productos de alto valor agregado por calidad diferenciada, la ampliación del mercado por la incorporación de clientes inexplorados como Japón y China y la existencia del Consejo Oleícola Internacional (COI) como organización de respaldo internacional.

En el ámbito de las Debilidades, la más mencionada por los representantes del sector fue la falta de mano de obra capacitada. A esto se le suma la exportación sin valor agregado, la escasa información disponible para el productor sobre caracterización genética y marco de plantación; los problemas productivos por localización y manejo inadecuado que compromete la productividad y por ende la rentabilidad de la plantación; y la falta de inversión y desarrollo en mecanización de cosecha que compromete rapidez y eficiencia con que se recolecta la fruta, entre otras.

Por último, las Amenazas con mayor influencia son, por un lado, los países productores con fuerte subsidio a la producción y, por el otro, la inexistencia de políticas sectoriales.

Proyectos Estructuradores

Un Proyecto Estructurador (PE) es aquel que genera un impacto positivo en la competitividad de la cadena en su conjunto (externalidad positiva). Para estos PE el Programa tiene previsto un subsidio del 70%, es decir con una contraparte del 30% y con un monto máximo por proyecto de 400.000 dólares.

La definición de estos PE, directamente relacionadas en un proceso de Planeamiento Estratégico con las “estrategias”, fueron realizadas en los talleres con los agentes de la cadena quienes los diseñaron, priorizaron y validaron durante las reuniones realizadas en la ciudad de San Juan, entre los meses de marzo y septiembre. Para su mejor entendimiento se los presenta en el siguiente cuadro por orden de priorización.

De acuerdo con el informe, estos Proyectos estructurados son básicamente tres: la creación de la Oficina de Inteligencia Comercial y Tecnológica, la Coordinación del Sistema de Investigación, desarrollo y transferencia; y la organización para la competitividad de la Cadena de Aceituna y Aceite de Olivo.

El primer proyecto tendrá como función la generación, procesamiento y transferencia de información estratégica de la cadena. Los componentes son los siguientes: recopilación de información dispersa tanto de producción, como referente a tecnología y a los mercados; la articulación con el Instituto Provincial de Estadísticas, el monitoreo de temas agroclimáticos para la producción primaria, la administración de la red local vinculada con organismos internacionales, y el fomento de la red local con organismos internacionales.

El segundo proyecto tiene como componentes el diseño de la red de laboratorios de calidad de la provincia, la promoción de la calidad, la autorización de agroquímicos para olivos, y el desarrollo de manuales de procedimientos en cosecha y producción e industrialización, tratamiento de efluentes y residuos.

Por último, el tercero de los proyectos estará destinado al desarrollo de nuevos instrumentos financieros, orientados a la inversión y capital de trabajo; así como a la promoción industrial y estudios de mercado.

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