San Juan.-Baja rentabilidad, caída de precios, falta de mano de obra y escasa posibilidad para la inversión son algunos de los problemas con los que se encuentra el sector olivícola en estos momentos.
“Nos hemos encontrado con estos dos problemas que juntos son explosivos. Por un lado, una baja de los precios a nivel internacional y por otro un fuerte aumento en el costo de la mano de obra”.
El productor precisó que los precios internacionales de aceite de oliva “están muy planchados” y que desde hace más de un año, rondan los 2.000 euros por tonelada. “Con ese precio, si lo trasladamos al valor de aceituna, significa que el kilo está por debajo de un peso, lo cual se torna prácticamente imposible obtener rentabilidad en el cultivo”, dijo.
Asimismo, afirmó que el aumento en el costo de la mano de obra no contribuyó a mejorar el panorama de los productores.
“El precio de la mano de obra a subido con respecto al año pasado un 30 ó 40 por ciento la caja. Nosotros siempre hemos pagado alrededor de un 30 por ciento del valor de la aceituna, y con estos aumentos se ha ido prácticamente a un 60 por ciento”, señaló Fontemachi. Con estos nuevos valores, el productor sostuvo que para cosechar 10 kilos de aceituna tiene que vender 6 ó 7 kilos para pagar solamente la cosecha. “Si a esto le sumamos los costos operativos del año en curso, prácticamente salimos a raya”, sentenció.
Sin embargo, aclaró que hubo un factor que palió los resultados de la temporada. “Hay una leve mejoría de los rendimientos y esto puede llegar a mejorar un poco la ecuación”, afirmó el productor.
La razón está en que al haber buenos rendimientos el precio de la cosecha no sigue subiendo, dado que al haber gran cantidad de producción, el cosechador se siente conforme. “Con esto podemos llegar a algún arreglo y que no se nos haga tan onerosa la cosecha”, dijo Fontemachi.
Vale destacar que en lo que a los costos de la cosecha se refiere, el gobierno de San Juan está trabajando en la conformación de una herramienta de asistencia a los productores olivícolas, similar a las disponibles para la vitivinicultura.
De hecho, el Secretario de Agricultura de la provincia, Marcelo Alós, dijo: “hemos diseñado un plan para intentar paliar esta situación coyuntural, que tiene que ver con la posibilidad de otorgar algún tipo de ayuda por kilo producido de aceituna y que sea destinado a mejorar la productividad del sector”.
Según precisó el funcionario, el proyecto ya fue presentado ante el Ministerio de Agricultura de la Nación y hay una fuerte expectativa de que pueda ser aplicado durante la temporada que viene. “La idea es que esta ayuda al sector sea reinvertida en el mismo sector a través de la reconversión de variedades y el uso eficiente del agua”, afirmó Alós.
Al respecto, Enrique Fontemachi señaló: “lo mejor que podría hacer el Gobierno es que podamos llegar a un acuerdo en relación a las asignaciones. Esto nos ha provocado una falta de mano de obra muy importante lo que ha hecho aumentar el precio de la cosecha”.
El productor se hizo eco de un problema que fue manifestado por muchos empresarios agropecuarios sanjuaninos durante la temporada de cosecha, y es que el miedo a la pérdida o retraso de las asignaciones familiares por parte de los trabajadores golondrina, provocó que muchos no se presentaran a trabajar.
“El drama de la cosecha más importante fue cuando tuvimos que cosechar la aceituna para conserva entre enero y marzo. En esos momentos tuvimos alguna competencia con la cosecha de uva y por los planes y subsidios a los trabajadores no conseguíamos mano de obra” dijo el Fontemachi y añadió: “se ha llegado a pagar de hasta 16 o 17 pesos la caja, algo realmente intolerable. Es más, conozco gente que no ha podido cosechar y ha tenido que dejar la aceituna en la planta”.
Según manifestó el productor, el pedido al gobierno es que regularice la situación de los productores de manera tal que puedan ingresar a trabajar tranquilamente sin miedo a la pérdida del beneficio; y que puedan ingresar a trabajar con sus familias tal y como lo hacían anteriormente.
Es que con los fuertes controles de los organismos reguladores del trabajo, muchas mujeres que llevaban consigo a sus niños a las plantaciones por no tener con quien dejarlos, hoy no lo pueden hacer por miedo a sanciones.
Ante las dificultades por los precios, el productor olivícola señaló que muchos de sus pares optaron además por no vender la aceituna y elaborar aceite a la espera de que la situación económica internacional mejore. “Todos pensamos que esto se tiene que revertir en algún momento y que el aceite va a volver a los precios históricos y, por ende, la aceituna, que es de alrededor de 35 centavos de dólar por kilo. Con esto estaríamos hablando de 1,50 o 1,60 pesos por kilo”, añadió.
De acuerdo con el productor, los problemas actuales se originaron con la crisis internacional de 2008. “Esto hizo que cayera la demanda en los países altamente consumidores, como son los países del mediterráneo, e hizo que aumentaran muchísimos los stocks”, dijo, aunque a continuación afirmó que desde el sector no pierden la esperanza de estos stocks se liberen y se vuelva a la tendencia de aumento del consumo de aceite de oliva que se viene registrando desde hace más de 10 años.
Fontemachi resaltó además que otro de los problemas por los que atraviesa el sector es un achatamiento de los niveles de inversión. “Estamos avanzando en un programa para avanzar en la industrialización de la aceituna, que está frenado porque no hay perspectivas claras para afrontar el financiamiento de la instalación de una fábrica de aceite”, sentenció.

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