La Justicia local, a través de un fallo dictado por el juez de audiencia Federico Pellegrino, condenó en horas del mediodía de ayer a un joven identificado como Alex Quiroz a cumplir una pena de “prisión efectiva” como responsable de distintos delitos que de robo y hurto, en grado de tentativa, que se le imputaron.
Dicha medida fue “unificada” con otra sanción de 1 año y 6 meses de prisión en suspenso que pesaba sobre el imputado y entonces se dictó una “pena única” de 2 años de prisión efectiva.
Cabe apuntar que la resolución de Pellegrino coincidió con el pedido condenatorio que la semana anterior realizó la fiscal Ivana Hernández durante los alegatos de un debate oral y público que se desarrolló en distintas audiencias.
En tanto el defensor oficial Walter Vaccaro, que asistió al acusado, alegó por una condena de “prisión en suspenso” por el delito de hurto y la absolución por el de robo.
Contra Quiroz, de 20 años de edad, se imputaron distintos hechos. Por un lado la sustracción de una motocicleta Motomel 200cc durante la madrugada del 10 de abril; y por otro el hurto de un teléfono celular de un templo evangélico de calles 115 y 6, en noviembre de 2012.
Los hechos damnificaron a distintos vecinos de apellidos Petruccio y Sotelo, quienes por distintos motivos no tomaron parte del debate sostenido en Tribunales, a diferencia de varios efectivos policiales que participaron en los respectivos procedimientos en los que fue detenido el acusado.
Formalizaron
Por otra parte, durante la mañana de ayer se formalizaron distintas audiencias en el edificio judicial de calles 9 y 22.
En principio se llevó adelante una audiencia por distintos hechos de “lesiones leves y amenazas simples” contra un joven de apellido Nievas, que se registraron en el marco de un conflicto familiar.
El juez de control sustituto Diego Ambrogetti hizo lugar distintos pedidos realizados por el fiscal Alejandro Gilardenghi (a los que se opuso el defensor oficial Walter Vaccaro), que tienen que ver con una prohibición de acercamiento y de comunicación del imputado hacia dos femeninas supuestamente damnificadas.
En tanto otra formalización tuvo lugar por un hecho de “tenencia y portación de arma de fuego” que el año anterior se le imputó a un vecino de apellido Domenech que fue hallado con personal del Comando Radioeléctrico manipulando una escopeta.
La actividad sirvió para aplicar la Ley de Amnistía, es decir la entrega del arma de fuego para su decomiso.
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