Por: Jose Angel Di Mauro.El “¡ganamos, carajo!”, proclamado casi una hora y media después del cierre de las elecciones complementarias en Chubut, fue la expresión que el gobernador chubutense tenía contenida desde hacía 69 días.
El principio del fin del Peronismo Federal
30may 2011
La lanzó con alivio, pero también sonó tardía. Mario Das Neves esperaba proclamar el 20 de marzo la victoria que recién ayer pudo confirmar a duras penas. El día de la elección original habían concurrido a su provincia numerosos dirigentes del Peronismo Federal -que todavía existía- para festejar junto al gobernador la victoria que se descontaba. No hubo festejos, sólo preocupación. El Peronismo Federal esperaba con esa elección tratar de compensar la sorpresiva victoria kirchnerista en Catamarca una semana antes, tras lo cual se iniciarían las internas por regiones con las que esa fuerza pensaba recuperar protagonismo. De las mismas había desistido de participar Mario Das Neves, quien se reservaba como Felipe Solá para las primarias del 14 de agosto. Igual, la pulseada por capítulos entre Alberto Rodríguez Saá y Eduardo Duhalde serviría como aperitivo para mostrar a un peronismo anti-K vivo y vigoroso. Nada les resultó. El papelón en el que concluyó el interminable escrutinio en Chubut arrasó con la candidatura de Mario Das Neves, que se bajó de las presidenciales sin necesidad de proclamarlo. Fue el comienzo del fin del peronismo disidente: la interna del Peronismo Federal quedó trunca más tarde, con escandalosos cruces entre sus dos participantes. La trama parecía haber sido escrita desde Olivos, pero más allá de alguna participación kirchnerista en la interna porteña que alertó sobre todo a Eduardo Duhalde, los responsables del desmadre del peronismo disidente fueron sus propios protagonistas.




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