La visita de Boudou y el recuerdo de cómo se enteró de Chihuido. La mutación de Farizano, de administrador económico a político apasionado. Jugosos apuntes sobre la política en el distrito capitalino. Comentarios sobre la actualidad mediática, y uno imperdible sobre “manejos” editoriales.
· Comenzada la etapa de los chorizos “bombón”, la entraña, y un exquisito matambrito de cerdo, pasado fugazmente por la parrilla con enorme sabiduría, para que se cocinara lo justo y necesario (en los restaurantes, siempre se sirve pasado de cocción) la charla derivó a las implicancias políticas de estas visitas K a una provincia que muestra un gobierno alineado pero a la vez esquivo con el kirchnerismo, ya que el MPN todavía no está claro cómo se presentará en 2011. Se insistió mucho entre los presentes –todos muy informados en cuestiones de economía- sobre el exceso de gasto público que presenta –en comparación con los menguantes recursos- desde el municipio más chiquito hasta el mismo gobierno provincial. “De esto no se habla porque es parte del neoliberalismo de los ’90, un horror comparable al genocidio y los 30.000 desaparecidos”, dijo uno de los comensales, con ironía feroz y aludiendo a la posición esgrimida una y otra vez por el propio Boudou. Allí se tocó un tema delicado, el de las finanzas del Municipio más grande, la capital neuquina. Se dijo por ejemplo que hay gente que todavía se asombra por el cambio registrado en Martín Farizano. “Pasó de ser un administrador cauteloso e implacable, a la política. Ahora cree que todo puede arreglarse con una buena charla”, dijo uno que no podía parar de servirse matambrito. Según el comensal, las finanzas del Municipio funcionan por los aportes nacionales y provinciales. Los recursos propios apenas alcanzan para los sueldos. A todo esto, Farizano no estuvo en lo de Boudou porque está de viaje, por España.
· Quien organizó la charla de Boudou y Parrilli fue el candidato a intendente y concejal capitalino, Darío Martínez. El hombre está convencido de que el PJ tiene que ser protagonista en Neuquén en 2011, y no piensa negociar su candidatura, sino en todo casi ir a internas en su partido, y presentarse. Claro, quedan cada vez menos meses y los planes de la coalición aparecen complicados. El tema también se charló en el ágape, cuando ya se había trozado un costillar que se deshacía a la menor presión del cuchillo. Se dijeron algunas cosas interesantes. Por ejemplo: Marcelo Bermúdez no quiere ser candidato a nada, pero acompañaría la candidatura de “Pechi” Quiroga si finalmente se presenta. Libres del Sur (Proyecto Sur) quiere presentar candidatos propios, también a la intendencia neuquina. En el MPN, hay serias diferencias en el bloque de concejales. Son diferencias políticas, no de relaciones personales. “No saben cómo frenar a “Maricha” Carnaghi, que está empeñada en correr por izquierda a los de UNE”, se comentó. También se dijo que UNE, con Mariano Mansilla siempre a la cabeza, no tiene en sus planes acentuar su faz izquierdosa, sino todo lo contrario. “Ya van a ver cómo se pone a la derecha de algunos funcionarios de Farizano”, dijo el del matambrito, ahora esgrimiendo una larga y fina costilla. Es que parece ser que hay un nuevo afán: recomponer relaciones con sectores de la clase media que se siguen horrorizando ante la proliferación de políticas destinadas a la “inclusión”, que han devenido en proliferación de lavacoches y ferias comerciales sin control ni seguridad alguna.
· Ya en los estertores agónicos del asado, cuando comenzó a circular alguna bebida espirituosa y helado para los más golosos, se pasó al tema medios de prensa. Se comentó entre otras cosas la asunción en prensa del Municipio capitalino del periodista (LU5, La Mañana) Mauricio García. Se hizo referencia a que de estos medios neuquinos han surgido después connotados funcionarios de prensa política. Se recordó por ejemplo a José Luis Pacheco, que sigue con Horacio Quiroga, ahora ¿preparando campaña? Y también a Antonio Artaza, que hizo una breve y fulgurante carrera en el diario neuquino para pasar después a la campaña de Sapag gobernador, y luego a ocupar el cargo de secretario del área comunicación de su gobierno. De todos ellos se habló sin eufemismos ni cuestionamientos (tampoco hubo alabanzas). Se habló, en cambio, con cierta ironía de la costumbre del diario Río Negro de esgrimir siempre una postura moralista sobre el periodismo. “En realidad, Río Negro es el Clarín de la Patagonia”, se dijo, aludiendo no al tamaño de la empresa sino a sus manejos editoriales. Como justo el dueño del quincho llegó con el ejemplar del diario recién llegado de la calle, se comenzó a leer rápidamente los titulares. Y se encontró una muestra justamente de lo que se estaba charlando. En una referencia de la columna de notitas cortas (similar a estos chimentos) se leyó una alusión al manejo de prensa de la empresa Corredores Viales de Neuquén. Con notable distancia, el columnista del diario rionegrino comentó de la consultora contratada para ese trabajo “que envía información sin identificarse, pero que sería Tres Cuartos Comunicación”, y que “trascendió que está cargo de Eduardo Reina, productor y socio del periodista de TN Gustavo Gato Silvestre”. El dueño de casa, que está más informado de lo que todos creen, comentó con ironía: “qué raro que lo pongan así, porque me consta que Eduardo Reina en persona estuvo hace no mucho tiempo, en la Redacción del diario, aquí en Neuquén, para presentarse y ponerse a disposición”.





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