El Gobernador electo pretende desdoblar el ministerio de Infraestructura, fusionar Turismo con Cultura y eliminar la Secretaría General.
Sin embargo, el desafío más grande está por llegar, es decir, el de modelar el nuevo gobierno al gusto y estilo del gobernador electo, pero “acorde a las necesidades de los mendocinos”. ¿Qué quiere Pérez para su gestión?
“Un gobierno moderno, abierto, superador, articulador y eficiente”, responde cada vez que se le consulta. Ahora bien, cómo lo logrará es lo que planifica antes de que llegue su asunción el 9 de diciembre.
Por estos días, el sucesor de Celso Jaque termina de delinear la nueva Ley de Ministerios para solicitar a la Legislatura que le apruebe los cambios estructurales que piensa hacer en el funcionamiento de Casa de Gobierno.
El esquema variará respecto a lo que fue la propuesta de Jaque. Concretamente, Pérez y su equipo pretenden un cambio fundamental: desdoblar el Ministerio de Infraestructura.
Como ex titular de esa cartera, el gobernador electo reconoce que “Infraestructura representa cinco ministerios juntos”, por lo que la idea es, al menos, dividirlo en dos: uno que concentre Obras Públicas y otro que sea una especie de Ministerio de Planificación tal como ocurre a nivel nacional.
Actualmente, la cartera que conduce Mariano Pombo incluye: Obras, Servicios Públicos, Hidrocarburos, Minería y Energía e Infraestructura Educativa. Muchas de esas tareas las asumió bajo el mando del propio Pérez. Ahora, descomprimir el “monstruo de Casa de Gobierno” es una decisión tomada.
La otra opción que analiza Pérez, sin total consenso, es fusionar las secretarías de Cultura y de Turismo y darles el rango de ministerio, como cuando el radical Julio Cobos era el gobernador.
“Lo estamos pensando”, aseguró el próximo mandatario. La Secretaría de Ambiente es otra de las áreas que quiere reformular. Concretamente, la idea del ex funcionario de Jaque es incluirla dentro de algún ministerio o darle un rango superior.
Antes de que cierre noviembre, Pérez debe enviar el bosquejo de la Ley de Ministerios. Si bien la Dirección General de Escuelas (DGE) funcionará como actualmente lo hace, se estima que incluirá Ciencia y Tecnología.
Más allá de estas modificaciones estructurales, que deberán estar definidas en dos semanas, al mandatario electo le preocupa lo que fue el gran problema de Jaque: la política de comunicación. En más de una oportunidad, el actual gobernador reconoció que “no se supo reflejar lo realizado”.
Atento a los aciertos y desaciertos del malargüino, Pérez piensa planificar con suma prolijidad esta área del Ejecutivo que, hasta hoy, fue relegada. Para ello, se piensa avanzar en el armado de una especie de Secretaría de Medios tal como la que funciona en la Rosada, pero sin el peso y la magnitud que tiene a nivel nacional.
Este espacio estará coordinado por un funcionario que maneje la relación con los medios y la pauta oficial independientemente del rol que tengan los jefes de prensa y que son quienes mantienen el contacto directo con los periodistas acreditados en Casa de Gobierno.
Por encima de este cónclave, el encargado de monitorear la política comunicacional será quien fue el estratega de campaña de la fórmula justicialista: Mario Riorda.
La idea del cordobés es la de formar un equipo que articule y comunique “en tiempo y forma” las acciones de gobierno. Pero en el armado de su gabinete, Pérez piensa en la figura del vocero, es decir, un dirigente que dé explicaciones e instale temas de gestión.
El nuevo esquema político también se diferenciará en uno de los puntos clave del de Celso Jaque: las reuniones de gabinete. Al respecto, el gobernador electo confesó: “No voy a participar de reuniones de gabinete”.
Sin embargo, para Pérez este tipo de encuentros políticos sólo se harán por área y dependiendo de cuál sea el tema de coyuntura que más urgencia tenga de ser tratado. Pérez, al respecto, agregó: “Va a haber responsables que trabajen hacia adentro y hacia afuera del Estado”.
Estos personajes tendrán suma importancia en el equipo del mandatario electo y serán los encargados de bajar línea al resto de los dirigentes. Lo que quiere Pérez es que la estructura no sea rígida como la que presentó su antecesor en 2007 sino que busca apoyarse en los funcionarios de máxima confianza pero como pívot para articular con el resto del Ejecutivo.
“Jaque tiene a sus asesores como el Perruco Leiva. La idea de Paco es mantener la figura del asesor pero con otro objetivo”, adelantaron allegados al mandatario, quienes agregaron: “El gran desafío es evitar que se encierre en un círculo de pocas personas”.
Esto último, el hermetismo, es lo que obsesiona a la nueva autoridad provincial. Por eso adelantó la “disolución” de la Secretaría General de la Gobernación que hoy conduce Alejandro Cazabán y que se caracterizó por manejar la política de la gestión.
“Lo único que quedará es la Secretaría Legal y Técnica, que tendrá un marcado perfil técnico”, aclaró Pérez, quien diseña el esqueleto de su gobierno junto a uno de sus impulsores, Diego Bossio.





Comentá la nota