La mayoría fue víctima de siniestros viales, aunque las autoridades reconocieron que se registró una importante baja respecto del año anterior. Los suicidios, en cambio, continúan en aumento.
Consultados por EL LIBERTADOR, desde el Departamento de Relaciones Institucionales de la Policía confirmaron los datos. "La mayoría como siempre son los muertos por siniestros viales en toda el área provincial. Ayer en la mañana se sumó el último del semestre y con él, se llegó a los 79. Además tenemos un registro de 42 suicidios concretados, 17 asesinatos, 20 ahogados y 14 electrocuciones", completó una fuente del área.
A pesar de que se trata de hechos lamentables, reconocieron que hasta ahora el número total es más alentador teniendo en cuenta la situación del año anterior. "En 2012 hasta el 31 de mayo, registramos 115 fallecidos por siniestros de tránsito. Vemos una marcada diferencia incluso hasta en la cantidad de casos graves", agregó la fuente.
Esta leve mejoría ya había sido indicada por este medio a principios de año, cuando los referentes del área de Emergencias del Hospital Escuela reconocieron que existía una mayor "tranquilidad" en las salas, lo que revelaba a su vez un cambio significativo en el comportamiento vial de los conductores de la ciudad.
"Es alentador porque realmente estábamos llegando a cifras alarmantes. Además, esto nos permite trabajar un poco más tranquilos a los que estamos en el área", destacó a mediados de marzo el jefe del Servicio, doctor Jorge Bengoa.
Del mismo modo, el director Asociado de la entidad remarcó en varias oportunidades el hecho de que si bien los siniestros siguen ocurriendo, la mayoría no son de extrema gravedad. "La baja de pacientes graves con lesiones en el cráneo, nos indica por ejemplo que al parecer se usa más el casco, eso es algo que debemos destacar", había señalado el profesional.
PREOCUPACIÓN
El número que despierta el alerta de las autoridades es, en cambio, el de los suicidios. "En 2012 a estas alturas del año, tuvimos 36 casos, 6 menos que los de ahora. En cuanto a las edades, prácticamente, no hay un margen establecido, tenemos adolescentes, adultos y ancianos distribuidos en igual medida", completaron desde la Policía.
En este sentido, especificaron que el último caso fue el del criminal de Mantilla que murió en el Escuela, tras ultimar a balazos a sus pequeños hijitos de tres y siete años, antes de dispararse en la cabeza.
Pero en lo que respecta a rasgos generales de este alarmante incremento, cabe destacar que, en los informes diarios que emite la Fuerza, es notoria otra cuestión. A la par de los suicidios "concretados", también hubo un aumento de los "intentos", que no llegan a su fin, por la intervención de terceros que alcanzan a socorrer a tiempo al suicida.
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